Aprendiendo del Mesías

Aprendiendo del Mesías

Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Elohim que le ofrezcan sus cuerpos como sacrificio vivo, consagrado y agradable a Yahwéh, como su culto racional. No se amolden a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento, de modo que puedan discernir cuál sea la voluntad de Elohim, lo bueno, lo agradable y lo íntegro. Rom. 12:1-2 (VIN)

El Mesías Yahoshúa ha venido a darnos un gran ejemplo de cómo debemos vivir para no desperdiciar la vida amoldándonos a este mundo, como aconseja Shaúl de Tarso (Pablo). ¿Qué significa amoldarse a este mundo? Significa vivir como casi todo el mundo vive, alejados de una relación íntima con el Todopoderoso YaHWéH. Significa rechazar vivir según sus Mandamientos, su Guía, en permanente rebeldía, haciendo lo que la mente está acostumbrada a hacer: generalmente pecar o no buscar conocer al Santo Bendito es.

Cuando se vive como la gente del mundo en general, el Amo del Universo se aleja o se esconde. El resultado es que uno dice que cree en el Todopoderoso, pero con su vida no muestra que tiene una relación íntima de amistad con Él ni le conoce. Y también gran parte del mundo cree en el Mesías (o “Cristo”), pero como un personaje que nada tiene que ver con el verdadero Mesías que vino. Parte de esa creencia es sólo decir que se cree en él y sentirse satisfecho, nada más que hacer, y vivir como todo el mundo.

¿Pero qué grandes enseñanzas nos ha dejado el verdadero Mesías? En primer lugar, el Mesías cambió de vida cuando recibió la guía del espíritu de santidad de YaHWéH, hecho que ocurrió cuando fue sumergido en aguas por Yojanán (Juan). Antes tenía sabiduría pero vivía en los quehareces del mundo. A los 30 año comenzó su ministerio para proclamar la Buena Noticia del Reino de YaHWéH y de la vida eterna creyendo en él. El Mesías se entregó totalmente al servicio a YaHWéH.

El Mesías también oraba todos los días, incluso desde muy temprano. Tenía una relación de amistad íntima con YaHWéH, porque NO era el Todopoderoso. ¿Para qué oraría si era el Altísimo? ¿Acaso quería mostrar un ejemplo y se oraba a sí mismo? No hermanos, el Mesías era como uno de nosotros cuando descendió del cielo, un hombre con personalidad propia y que mostraba el ejemplo de servidumbre al Amo del Universo. La oración como medio de comunicación con YaHWéH es una enseñanza que debemos aprender.

El Mesías ayudaba a la gente con problemas, y el Todopoderoso obra milagros a través de él. Pero esto último era independiente del ayudar al prójimo, tal como él lo enseñó en la parábola del buen samaritano. Se preocupaba por los que sufrían; les enseñaba el amor al prójimo; a perdonar; a reconciliarse si había distanciamientos con alguien; a dar siempre sin pedir nada a cambio; a no mostrar santidad superficial o hacer justicia para tener gloria mundana; a no acumular bienes materiales, sino riqueza celestial haciendo la Voluntad de YaHWéH; a no ser mezquino, sino generoso; a no juzgar para no ser juzgado desde el cielo; a no vivir afanándose por las cosas mundanas, sino buscar hacer lo que es justo ante el Todopoderoso y reconocerlo como único Amo; a vivir el presente confiando en el Altísimo, sin preocuparse por problemas futuros.

El Mesías enseñó sobre todo la humildad de manera extraordinaria. Morando como el ser celestial por excelencia, el principal para quien fue creado todo por el Padre YaHWéH, se ofreció como cordero expiatorio para el mundo y se hizo humano. Como ha explicado alguna vez el Moréh Yosef Alvarez, que el ser espiritual Hijo de YaHWéH se hiciera humano significaba una humillación, un descenso desde un lugar privilegiado, como si un amo tomara el lugar de esclavo. Esto se entiende de las palabras de Shaúl (Pablo) cuando dijo:

Existiendo en forma divina, él no consideró la usurpación de ser igual a Elohim; sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres; y hallándose en condición de hombre, se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, ¡y muerte en el madero! Flp. 2:6-8 (VIN)

Gracias a la Versión Israelita Nazarena del Moréh Yosef Alvarez podemos contar con esta excelente traducción que trata correctamente la palabra griega “θεός – dseós”, en primer lugar para entender a la preexistencia del Mesías en “forma divina”, y luego para diferenciarse de su Padre como “Elohim”, aunque compartían el mismo carácter de divinidad sin ser el mismo ser espiritual. Es el espíritu del Mesías que se hizo hombre, no el Todopoderoso YaHWéH; y pasó de ser el principal ser celestial (luego del Altísimo) a ser un hombre siervo más, humillándose humanamente en la obediencia para salvar al mundo por medio de su muerte.

Entre las importantes cosas que enseñó el Mesías Yahoshúa (o Yeshúa), está el no amoldarse a este mundo, como por ejemplo cuando dijo:

El que ama su vida, la pierde; pero el que menosprecia su vida en este mundo, la conserva para vida eterna. Juan 12:25 (VIN)

Hay que entender “ama su vida” como amoldarse a la vida que ofrece el mundo con todas sus tentaciones a las pasiones carnales que posee el ser humano. ¿Por qué uno pierde si ama esa vida? Porque decide tener como “amo” al mundo y desprecia todo lo que tenga que ver con conocer al Todopoderoso y obedecerle (Mat.6:24), aunque diga que cree en Él. Por el contrario, si se menosprecia la vida en este mundo, que no debe confundirse con odiar la vida y ser desagradecido con el Altísimo, entonces uno evitará amoldarse al mundo. ¿De qué manera? Como lo aconseja Shaúl (Pablo):

Por eso digo: Anden en el espíritu, y así jamás satisfarán los malos deseos de la carne. (17) Porque la carne desea lo que es contrario al espíritu, y el espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente, para que ustedes no hagan lo que quisieran. Gál. 5:16 (VIN)

¿Y cómo andar en el espíritu? Pues bien, en otra parte lo aclara:

Y nosotros no hemos recibido el espíritu de este mundo, sino el espíritu que procede de Elohim, para que conozcamos las cosas que Elohim nos ha dado gratuitamente.1 Co. 2:12 (VIN)

Allí está la clave. Para andar en el espíritu que se recibe del Todopoderoso debemos rechazar el espíritu del mundo, y esto es no amoldarse a las costumbres del mismo. ¿Y cuál es la señal de andar según el espíritu del Altísimo? Pues conocer sus cosas, o sea, sus instrucciones, sus mandamientos, sus consejos, su voluntad y obedecerle. Cuando esto ocurre, entonces es como si no perteneciéramos al mundo, sino a lo alto del cielo por vivir según el espíritu de YaHWéH y del Mesías. Por tal razón dijo en oración nuestro santo Maestro al Todopoderoso, de nosotros:

Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.Juan 17:16 (VIN)

Si somos del Mesías, si vivimos según su espíritu y no sólo creemos en él, entonces no seremos del mundo como tampoco él lo es. Y así nunca nos amoldaremos a las costumbres del mundo. Y además podremos “discernir cuál sea la voluntad de Elohim”, porque transformaremos nuestra vida renovándonos por el entendimiento en obediencia a Él, ofreciéndonos como sacrificio vivo con nuestro cuerpo para vivir en santidad. Al hacer esto estaremos aprovechando la misericordia de YaHWéH que se percibe en su inagotable paciencia cuando fallamos.

Para finalizar, aclaremos qué significa llegar a ser “sacrificio vivo” ofrecido a YaHWéH, como reclama Pablo. En los tiempos antiguos, cuando Israel tenía el Santuario móvil en el desierto o el Templo en Jerusalem, se hacían sacrificios de animales ordenados por el Todopoderoso para expiación de los pecados del pueblo. El objetivo profundo de los tales era que el pecador tomara conciencia de su error y de su alejamiento del Altísimo, y volviera a Él sabiendo que un animal ocupaba su lugar al morir para perdonar los pecados de la persona. Este sistema no fue aplicado como esperaba YaHWéH, y los pecadores continuaban haciendo mal intencionalmente y tomando los sacrificios como costumbre. Por tal razón era necesario que hubiera otro sacrificio que realmente pudiera cambiar a la persona, y este fue el que hizo el Mesías. Yahoshúa el Mesías murió una vez y resucitó para entrar al Lugar Santísimo en el cielo, de manera que con un solo sacrificio trajo perpetua redención y santificación a los que en él confían. Pero no se debe caer en el mismo error que los antiguos, al creer en el Mesías, aceptar su sacrificio y continuar pecando intencionalmente. Aquí entra el concepto de “sacrificio vivo” que debemos llegar a ser. Pablo nos exhorta a “morir” a la vida pecaminosa (“muriendo con el Mesías”), y “resucitar” a una nueva vida con el Mesías, obedeciendo los Mandamientos de YaHWéH. Debe haber un cambio en la vida, una transformación real en la manera de vivir, dejando atrás la necedad y la ignorancia para ser una nueva persona como “sacrificio vivo, consagrado y agradable a Yahwéh, como su culto racional.”. La consagración agradable a YaHWéH se logra haciendo Su Voluntad; no almodándonos a las costumbres del mundo; pensando continuamente en hacer el bien que el Todopoderoso desea; manteniéndonos en plegarias para agradecerle por todo lo que nos da, para confesarle nuestros pecados y pedirle perdón con sincero arrepentimiento. Entonces verdaderamente naceremos de nuevo como lo exigió el Mesías (Juan 3:3-5) para ser una buen sacrificio vivo, honrando a YaHWéH con nuestros actos al hacer Su Voluntad.

Gabriel Manfredi

Colaborador y hermano en la fe de la Asamblea de Yahwéh Internacional y de la Escuela Hebraica
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3 comentarios en “Aprendiendo del Mesías

  1. Shalom, hermano Gavriel, me gustó tu reflexión sobre el amoldamiento al que nos ajustamos fácilmente, y a la conveniencia de deshacernos de ese mundano lastre.
    Me permito expresar mi percepción respecto a que el Amo del Universo -Dios, para mí- se aleja o se esconde cuando uno se amolda al mundo. Creo que Dios no se aleja ni se esconde, sino más bien uno se aleja de Él.

    • Hola estimado Salvatore. Su percepción es muy buena e invita a reflexionar más aún. Efectivamente, la causa inicial del alejamiento entre una persona y el Todopoderoso son los actos de la persona. En ese sentido tiene razón, es la persona que se aleja, hecho que puede simbolizarse en la parábola del “hijo pródigo”, cuando el hijo se aleja de su padre malgastando todo el bien que tenía, con todo el significado profundo que tiene esa actitud.

      Sin embargo, también podemos decir que el Altísimo se oculta cuando la necedad de una persona llegar a ser costumbre mundana. Mientras no se arrepienta de hacer lo malo, no podrá encontrar al Eterno porque se mantendrá oculto. Esto lo digo en base a la Escritura. Analice las palabras de Moisés en el capítulo 32 de Deuteronomio. En resúmen, el pueblo de Israel fue inmensamente beneficiado por el Altísimo y aun así se desvió no haciendo Su Voluntad; al contrario, imitaron a las costumbres de las naciones paganas. Con sus malos actos se alejaron del Eterno, y como consecuencia de ello, dice Deut.32:20 “Dijo [Yahwéh]: Ocultaré mi rostro de ellos, y veré cómo les va al final. Porque son una raza traidora, hijos sin ninguna lealtad.”. Y por eso les fue mal, sin la protección del Poderoso Eterno.

      Algo semejante está relatado en Ezeq.cap.39. En el vers.23 dice: “Las naciones sabrán también que la Casa de Yisrael fue llevada cautiva por causa de su pecado. Porque se rebelaron contra mí, Yo escondí de ellos mi Rostro y los entregué en mano de sus enemigos; y todos ellos cayeron a espada.”. Pero luego decreta una profecía a favor del pueblo israelita, teniendo misericordia de ellos para cuando regrese el Mesías, tal como dice: “Ezeq.39:28 Y sabrán que yo soy Yahwéh su Elohim, cuando los lleve cautivos entre las naciones y cuando los reúna sobre su tierra sin dejar allá a ninguno de ellos. (29) No esconderé más de ellos mi rostro, porque habré derramado mi espíritu sobre la Casa de Yisrael”, dice Adonay Yahwéh.”. El espíritu de Yahwéh comenzó a derramarse en quienes aceptaron al Mesías, las “primicias”, y terminará de derramarse, cuando regrese el Mesías, sobre los resucitados del pueblo israelita.

      En definitiva, una persona se aleja del Altísimo por sus malos actos. Y cuando se amolda al mundo, mientras siga con esa costumbre, también el Eterno se esconde si quiere buscarlo sin cambiar.

      Saludos y gracias por su comentario. Bendiciones!

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