Dos Muestras de Verdadero Amor Conyugal

Estudiando la Torah junto con mi esposa en una ocasión, encontré una porción que me hizo reflexionar sobre el amor matrimonial, y cuanto se ha desvirtuado en nuestros días.

“Así sirvió Jacob por Raquel siete años: y le parecieron como pocos días, porque la amaba.” Bereshit/Génesis 29:20 (RVR2011)

Leyendo esta porción, recordé otra con un tema similar:

“Y la introdujo Isaac a la tienda de su madre Sarah, y tomó a Rebeca por mujer; y la amó: y se consoló Isaac después de la muerte de su madre. ” Bereshit/Génesis 24:67 (RVR2011)

Me parece interesante la descripción del amor que estos versos sugieren entre líneas. Analicemos un momento.

En el primer verso, Jacob está dispuesto a trabajar siete años por la mujer que amaba.  ¡Siete años, y le parecieron como pocos días!  Y aun más: Aquellos que conocen la historia completa saben que, debido al engaño de Labán, tuvo que trabajar siete años adicionales, así que en total fueron 14 años.  Vemos en este verso un amor que, no importando los inesperados obstáculos, está dispuesto a lo que sea.

Por otro lado, es interesante la forma que Bereshit 24:67 describe la forma en que se desarrolla el amor de Isaac por su esposa Rebeca.  Fíjense el orden de los sucesos – él la tomó primero, y luego la amó.  Claro, aquellos que conocen un poco sobre la forma en que se realizaban los casamientos en aquella época sabrán que era muy diferente a hoy día; con sólo leer la historia completa sobre cómo Isaac conoció a Rebeca podemos tener una idea.  Sin embargo, lo que me llama la atención del proceso es el compromiso que implica el orden.  Isaac no la amó primero y luego la tomó por esposa, sino que primero la tomó por esposa y luego la amó.  El no conocía a Rebeca bien; no sabía que esperar de ella, pero estuvo dispuesto a tomarla por esposa porque estaba seguro que así Yahweh lo había dispuesto.  Este tipo de compromiso hace falta hoy día en los matrimonios modernos; un compromiso de amor que esté dispuesto a amar y mantener vigente el pacto de amor no importando lo que pueda surgir en el camino.  Es llegar al matrimonio decidido a amar pase lo que pase, no llegar al matrimonio para probar si funciona, y si no funciona optar por el divorcio.  Si estamos seguros que estamos caminando según lo que Yahweh ha trazado para nuestras vidas, creo que ésa debe ser nuestra actitud.

Por último, no puedo evitar ver al mesías Yahoshúa reflejado en estos ejemplos.  La forma en que los patriarcas se comprometían a amar a sus esposas es un ejemplo del amor que el Mesías Yahoshúa tiene por sus esposa Israel.  Un amor que estuvo dispuesto aun a dar su vida no importando lo que pudiera surgir en el camino. Me emociona pensar en todo ésto, y sé que el Mesías – como todo esposo enamorado – anhela ansiosamente reunirse nuevamente con su amada Israel.

¡Que sea el Mesías nuestro ejemplo a seguir en la unión matrimonial!

Ángel Candelaria

Anciano y coordinador técnico en el área de informática de AYIN. Autor del libro ¿Fiestas Judías... o Fiestas de Yahweh? Profesor de música, guitarrista y director musical de AvdeYah.

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