El Ejemplo

Por. Zaqén Shaúl Rosero

El saludo cordial desde la Mitad del Mundo.

El ejemplo es una virtud que se inicia como una cualidad o principio moral en el hogar, luego nos acompaña durante la juventud y la madurez.

Esta virtud la tienen las personas que son forjadoras de juventudes, de mentes y de espíritu, no solamente los modela con la sabiduría de su palabra sino especialmente con el EJEMPLO.

Anteriormente señalaba que el ejemplo empieza en el hogar como una cualidad moral maravillosa, puesto que los padres son los primeros maestros que tienen sus hijos.

y esta virtud se consigue únicamente con el buen ejemplo dado por los padres. Los padres son los únicos responsables de la formación moral de sus hijos y de sus buenas costumbres.

Ellos tienen que esforzarse enseñándoles los preceptos morales a la par que las reglas de urbanidad para que los niños, más tarde sea hombres de bien y ciudadanos útiles y honestos a la sociedad.

Estos jóvenes bien formados no tendrán ningún problema en conducirse en la sociedad en general.

El cómo actuemos mientras vivamos en este hermoso planeta es muy importante para nuestro Elohim Yahwéh.

Aprendamos a actuar con PRUDENCIA.

“De modo que, todo lo que quieran que los hombres hagan por ustedes, así también hagan por ellos, pues en esto consiste la Torah y los Profetas”[1]

Toda persona, y en especial un buen creyente, no debe ser criticón, o hablar de los demás en su entorno; no tenemos que ser de las personas que transferimos nuestros problemas ya sea en nuestro trabajo como en nuestro hogar.

Debemos aprender a ser prudentes. Con el hecho de ser prudentes vamos a experimentar la paz cuando nos dejamos dirigir de nuestro Creador Yahwéh.

Por ello debemos recibir la instrucción con una verdadera prudencia en medio de cualquier situación que se nos presente, y siendo obedientes vamos a aprender a descansar y tener consuelo, a confiar en su soberanía.

No, nos precipitemos acelerando la velocidad en una forma vertiginosa en nuestras vidas.

Consideremos de tener en mente el pisar en el buen camino con un verdadero paso de firmeza porque tenemos que esforzarnos en seguir la cadencia de los pasos de nuestro hermano mayor y Salvador Yahoshúa el Mashíaj.

Haga ya un Alto a la imprudencia.

“Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. ¡Miren cómo un fuego tan pequeño incendia un bosque tan grande!”[2]

Saquemos lo mejor de nuestra TEMPLANZA Y DOMINIO PROPIO.

Como actores de este planeta debemos controlar nuestro temperamento y saber utilizar el dominio propio.

Controlemos nuestras emociones, para que estas no, vengan a intervenir en nuestras vidas.

Para que no reaccionemos como la fiera que pueda salir de nuestro interior. El hacer lo que a nuestro Elohim le desagrada no nos conviene.

Tengamos cuidado de llegar al descontrol, porque será el momento en que hemos perdido el combate.

Fortalezcamos en todo momento nuestra AMISTAD.

“Un amigo es leal todo el tiempo; un hermano nace para compartir la adversidad”[3]

Aprendamos ser buenos amigos y mantengamos leales en todo escenario y en cualquier tiempo atmosférico que se presente.

Con esto en mente, si tienes o mantienes una amistad leal, nos vamos a sentir seguros y correspondidos; porque ser amigos es consolar cuando este desconsolado tu amigo al no salir las cosas como se esperaba.

Debemos entender que la buena y leal amistad es perenne, es para toda la vida.

En todas las épocas ha sido muy complicado tener a una persona con una verdadera conexión; que te escuche y te entienda y lo más importante que sepa darte un buen consejo que verdaderamente te guie y te haga sentir bien.

Mantengamos en mente la buena INSTRUCCIÓN.

“Entrena a un muchacho en el camino que debe seguir; y no se apartará del él ni en la edad avanzada”[4]

Este pasaje es muy interesante, porque al entrenar o plantar semillas de las Buenas Noticias al joven desde temprana edad, dice que no se va apartar fácilmente en una edad avanzada.

Lamentablemente este ejemplo de entrenar al joven ya no se ve en los hogares, ya no hay tiempo según las estadísticas.

Por lo que siempre se comenta que los valores ya están disimuladamente bajo tierra. Algo que es sumamente grave.

Aprendamos hablar con una CONDUCTA SABIA.

Las protagonistas de este planeta en que vivimos somos llamados a bendecir a nuestros hijos y no solo a ellos, sino a todos los que están en nuestro entorno, esto es fundamental para que venga a florecer una excelente como plena vida espiritual.

Actuemos con sabiduría y razonemos antes de sacar nuestra fiera interior y dañar con palabras o de manos a los que están en nuestro entorno.

Que nos dice el manual de instrucción la Escritura Sagrada:

“Para aprender sabiduría y disciplina; para entender palabras de discernimiento; para adquirir disciplina para el éxito, la rectitud, la justicia, y la equidad; para dotar al inexperto de astucia, al joven de conocimiento y previsión. El sabio, al oírlas, obtendrá más sabiduría; el hombre de discernimiento aprenderá a ser hábil; para entender proverbio y adivinanza, las palabras de los sabios y sus enigmas. El respeto a Yahwéh es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. Hijo mío, hazle caso a la disciplina de tu padre, y no olvides la instrucción de tu madre; pues ellas son una hermosa guirnalda en tu cabeza, un collar en tu cuello. Hijo mío, si los pecadores te seducen, no cedas; si te dicen: “Vamos a poner una emboscada para derramar sangre, vamos a asechar al inocente (sin motivo), como la Fosa, vamos a tragárnoslos vivos; enteros, como los que bajan al Hoyo. Obtendremos todo tesoro precioso; llena-remos nuestras casas de botín. Echa tu suerte con nosotros; tendremos todos una bolsa común”. Hijo mío, no salgas con ellos; no pongas tus pies en la senda de ellos. Porque sus pies corren al mal; se apresuran a derramar sangre. A los ojos de cualquier ave el nido tendido no significa nada. Pero ellos ponen emboscadas a su propia sangre; se ponen en asecho de su propia vida. Tal es la suerte de todos los que persiguen ganancia injusta; le quita la vida a su dueño. La sabiduría clama en las calles, levanta su voz en las plazas.”[5]

Consideremos en mantener en nuestra mente, en compartir con una conducta sabia, en mantener la buena instrucción, cada día estar rejuveneciendo la amistad, en no perder nuestro equilibrio, o sea dominar nuestra fiera interior, y todo esto conjugarlo con la verdadera prudencia.

Y tendremos la posibilidad de ser ejemplo con los que nos rodean y que sea digno de imitación. Abrazos.


[1] Matityah/Mateo 7:12

[2] Jacobo/Santiago 3:5

[3] Mishlé/Proverbios. 17:17

[4] Mishlé/Proverbios 22:6

[5] Mishlé/Proverbio 1:2-20.

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