El Engaño y la Mentira

Por: José Luis González

Hoy quiero hablarles de un tema escabroso, difícil diría yo y es… “La mentira”

La mentira es uno de los pecados más generalizados en nuestra sociedad, hasta tal punto que la conciencia de muchos se ha insensibilizado con respecto a ella.

Mucha gente cree que es imposible vivir sin mentir, por esa razón la mayoría se justifica al hacerlo, pero toda justificación es ilusoria y carece de todo fundamento, pues la falsedad y la mentira son inmorales y contrarias a la conducta que Elohim requiere de sus hijos.

¿Qué es la Mentira?

Ahora vayamos al diccionario y leamos la definición de mentira, y dice así:

Mentira: Es la expresión o manifestación contraria a la verdad. O sea, expresar algo contrario a la verdad con intención deliberada, para engañar o para sacar provecho. Es presentar algo equivocado como verdad y aseverarlo como cierto.

Su esencia es el engaño a uno mismo y al prójimo y su gravedad depende del grado de egoísmo o maldad que la engendra.

Puede ser una expresión espontánea, como una salida o recurso fácil en un momento concreto, o bien un engaño fríamente calculado o premeditado.

Mentir se convierte fácilmente en un hábito, hasta el punto de volver casi insensible la conciencia del mentiroso.

Desgraciadamente no es el hombre una criatura naturalmente dotada para decir siempre la verdad, debe educarse desde la infancia adecuadamente para aprender a ver y valorar el sentido de la mentira y de la verdad.

Elohim condenó este mal tan común en la sociedad desde el principio y así lo manifestó en los diez mandamientos: “No darás falso testimonio contra tu prójimo.”[1]

Veamos hermanos todos los pecados que se derivan de la mentira; leemos:

“Ya que han dejado toda maldad, todo engaño, hipocresía, envidia y toda maledicencia”[2]

Esto incluye: Falso testimonio, engaño, hipocresía, exageración, calumnias, deshonestidad, fingimiento, incumplimiento, fraudes, falsificación, excusas, doble vida, pecado encubierto, y disimulos.

Nuestra conducta debe caracterizarse por la honestidad, la honradez, la integridad, la sinceridad, la transparencia y la veracidad, todas ellas cualidades positivas que debemos desarrollar.

Ejemplos en las Escrituras

Cuando el Satán engañó a Eva para destruir la humanidad.[3]

Aquí Caín miente a Elohim para ocultar la muerte de su hermano.[4]

Abraham miente ante el Faraón por temor a que lo maten.[5]

Jacob engaña a su padre Isaac, para quedarse con la bendición de Esaú.[6]

Los hermanos de José mienten a su padre Jacob para ocultar su maldad.[7]

Ananías y Safira, pareja, que mienten a Pedro y a los otros discípulos para mostrar que son más piadosos que los demás.[8]

Pero… ¿Porque se suele mentir?

Se suele mentir por las siguientes razones:

Por egoísmo. Para robar a otros. Evitar el sufrimiento. Exaltarse a uno mismo. Evitar un castigo o disciplina. Por avaricia o amor al dinero. Para humillar a otros. Por causa de celos o envidia. Para aparentar lo que no se es.

Queridos hnos., Yahwéh Elohim prohíbe y condena el engaño y la mentira, sin olvidar que tiene consecuencias terribles. Ahora Leamos la Toráh:

“No hurtaréis y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro. Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Elohim, Yo Yahwéh”[9]

El rey Salomón escribió “Seis cosas aborrece Yahwéh y aun siete abomina su alma: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras y el que siembra discordia entre hermanos”.[10]

Dos veces son nombradas en este texto la mentira ¿Lo vieron? Yahwéh aborrece doblemente la mentira.

Hablar con Verdad

Por esta razón, Hermanos, siempre debemos hablar la verdad. Recordemos que la posibilidad de comunicar la verdad constituye la virtud esencial de la palabra hablada.

El que dice la verdad, se vuelve digno de confianza.

Pero para hablar la verdad, es necesario pensar la verdad y no guiarnos por prejuicios, intereses personales, ilusiones o fantasías.

Yahoshúa es nuestro ejemplo a seguir y la Escritura dice acerca de él “No hubo engaño en su boca”[11]

Y otra vez se dice: “Yo para eso he nacido y para eso he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz”.[12]

Y añade: “Yo soy el camino la verdad y la vida”[13]

Nuestro Adón (señor y maestro) nos da la clave para evitar el mentir y es siendo prudentes de modo “Que su sí sea sí y su no sea no”[14]

Yahoshúa nos enseña a desechar la mentira y el engaño en todas sus variantes y formas.

Debemos desecharlas de todas las áreas de nuestra vida, ya sea en el hogar como en el trabajo, es decir de todo ámbito y relación.

Liberarnos de toda mentira y engaño

Pero ¿Cómo podemos ser libres de la mentira y del engaño? ¿Qué debemos hacer de forma práctica para cambiar y dejar de justificar la mentira?

Estas y otras preguntas nos hacemos cuando reflexionamos, cuando decidimos apartar y rechazar la mentira para siempre de nuestras vidas.

Primero: Reconocer y confesar nuestro pecado.

Toda mentira es pecado, debe ser debidamente confesado a Elohim y a las personas engañadas.

Segundo: Orar para ser guardados de nuestro propio “YO” y vencer nuestra mala inclinación.

Tercero: Debemos Cambiar nuestra actitud y mentalidad con respecto a la mentira y el engaño, rechazar y desechar la mentira, desterrarla de nuestra vida.

Cuarto: Determinar obedecer a Yahwéh y vivir basados en la verdad.

Quinto: Disciplinarnos, muy importante este punto hnos., hasta desarrollar una nueva actitud basada en la honestidad y la veracidad.

Y, por último: Exhortarnos unos a otros. Como este pecado afecta a las relaciones entre hermanos, somos responsables los unos por los otros para corregir, amonestar, enseñar, etc.

Viviendo la Verdad

Una vez que hemos visto todo esto que declara la escritura sagrada acerca de la mentira, es obvio que debemos hacer lo que sea necesario para librarnos de ella.

Así como David quien pedía a Yahwéh que le librara de entrar en el camino de mentira, también pedía a Elohim que ponga guarda a sus labios para que jamás salga de su boca una mentira.

Hermanos para Avinu Yahwéh nada es imposible, Él mira el corazón, mira la intención sincera del corazón y cuando ve reflejado nuestra genuina intención de cambiar; de luchar contra el mal hábito de mentir, cuando ve nuestro esfuerzo, nuestra entrega a su voluntad y como confiamos en El, entonces nos da las fuerzas para dejar atrás los malos hábitos.

Para comenzar de nuevo, renovados con aliento de vida, con la Rúaj Haqódesh, dispuestos a pelear la batalla del “YO” como dijo nuestro shalíaj Shaúl y tener la emunáh de que la bondad de Yahwéh, quien nos llama a ser sus hijos, quien nos mira a través de la sangre de Yahoshúa, siempre está dispuesto a perdonar y levantar a todo hombre que decide sinceramente hacer teshuváh, retornar al camino de Yahwéh. Amén


[1] Éx.20:16

[2] 1P.2:1

[3] Gn.3:4

[4] Gn.4:9

[5] Gn.12:11

[6] Génesis 27

[7] Gn.37:32

[8] Hechos 5

[9] Lv.19:11-12

[10] Pro.6:16-19

[11] Is.53:9      

[12] Jn.18:37

[13] Jn.14:6

[14] Mt.5:37

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