¿En que pensamos?

Por: Esther Vargas García

Es verdad que nuestros pensamientos configuran nuestra vida, con ideas que están en proceso de ser aprobadas o rechazadas, pero que a veces sin que lleguen a ser concretas, ya fueron asimiladas como verdaderas e inamovibles.

El maestro y doctor Raymond Charles Barker, solía repetir: —Cuando hay un problema, no hay nada que hacer; hay algo que saber y después resolver.

La bendita Palabra de Yahwéh que es más cortante que una espada de dos filos, nos dice en los escritos Nazarenos:

“El Shalom de Elohim que sobrepasa todo entendimiento, guardara sus corazones y sus mentes, en el Mashíaj Yahoshúa. En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, piensen en esto. Lo que aprendieron, recibieron, oyeron, y vieron en mi, esto hagan; y el Elohim de Shalom estará con ustedes.”[1]

Uno de mis deseos es que algún día el tema de cómo funcionan los pensamientos sea de vital importancia y que se enseñe en la escuela. 

A veces me cuestiono ¿Cuál es la importancia de hacer que los niños memoricen las fechas de una serie de batallas, o logaritmos o formulas químicas etc., etc.?

Me parece un total desperdicio de energía mental.

La Casa, la Verdadera Escuela

En cambio, podríamos enseñarles cosas realmente importantes: cómo funciona la mente, cómo invertir dinero para tener seguridad familiar y de vida común, cómo ser padre o madre, cómo tener buenas relaciones, amando al prójimo y cómo crear relaciones de respeto y amor hacia los padres, hermanos y autoridades, como mantener buenos sentimientos de autoestima y de apreciación de uno mismo.

Aprovechando que la escuela se trasladó a los hogares, en esta contingencia mundial, es bueno retomar para los chicos la educación dentro de los parámetros de la instrucción del Padre eterno y único Elohim verdadero Yahwéh, tal como lo hizo su hijo Yahoshúa.

El Salmo 15 nos enseña:

Yahwéh, ¿Quién habitará en tu Carpa? ¿Quién morará en tu monte sagrado? El que vive sin tacha y hace lo recto, el que habla la VERDAD de todo corazón, el que no calumnia con su lengua, ni le hace mal al prójimo, ni repite un reproche contra su vecino; el que mira con desprecio al despreciable, pero honra a los que respetan a Yahwéh; el que cumple sus promesas, aunque se perjudique, el que presta su dinero sin exigir intereses y no acepta soborno contra el inocente. El que vive así no caerá.”

¿Se imaginan cómo sería una generación de adultos a quienes, en la escuela, además del plan de estudios normal, se les hubieran enseñado estos temas o si no se hubiera eliminado el estudio de la Biblia, so pretexto de ser educación laica?

Piensen cómo se manifestarían esas verdades.

Los creyentes tenemos la convicción de:

la suma de tu Palabra es la VERDAD; tus reglas Justas son eternas[2].

 “Las palabras que escribiste alumbran y dan entendimiento a los simples.”[3]  

“tu justicia es eterna y tu Toráh es  VERDAD.”[4]

Y nuestro Mesías dijo:

“Yo soy el camino la VERDAD y la vida, nadie viene al Padre si no es por mí.”[5]

Mente Y Corazón

Seríamos los seres humanos felices, que nos sentiríamos en paz con nosotros mismos, no tendríamos dificultades financieras y ayudaríamos a la economía con inversiones prudentes de nuestro dinero, por ejemplo, pagando las contribuciones que nos tocan.

Seriamos personas que tendríamos buenas relaciones con todo el mundo, desempeñándonos correctamente en el papel de padres y autoridades, ayudando así a formar otra generación de seres humanos que se sientan bien consigo mismos, y sucesivamente.

Y, dentro de todo esto, cada persona seguiría siendo un individuo, expresando su propia creatividad, sin complejos ni vanas competencias que generan odios, envidias, amarguras, resentimientos etc., y que al final son solo ideas en nuestra mente/corazón.  

¿Que está en nuestro corazón, de que hablamos? “Porque de la abundancia del corazón/mente habla la boca.”[6] 

Lo que nuestras ideas erróneas, han puesto en ella.

Hermana, hermano, ¿nos podemos imaginar si hacemos nuestro el texto base de esta reflexión?

La Shalom de Elohim estaría sobre cada uno de nosotros y viviríamos confiados y tranquilos porque Elohim mismo estará con nosotros.

Shalom muy queridas hermanas y también hermanos.


[1] Filipenses 4:8

[2] Tehillim 119:160

[3] Tehillim 119:130

[4] Tehillim 119:142

[5] Yojanán 14:6

[6] Matityah 12:34

Mujeres Ayin
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