Entendiendo la Fiesta de Sukkot (Cabañas)

El Mandamiento

Mira, el día quince del séptimo mes, cuando ustedes hayan recogido el campo de su tierra, observarán la festividad de Yahwéh [por] siete días: un reposo completo en el primer día, y un reposo completo en el octavo día. El primer día ustedes tomarán el producto de árboles hermosos, ramas de palmas, ganchos de árboles frondosos, y sauces del arroyo, y se gozarán delante de Yahwéh su Elohim por siete días. Lo observarán como una festividad de Yahwéh por siete días en el año; lo observarán en el séptimo mes como una ley perpetua, por todas las edades. Ustedes vivirán en cabañas por siete días; todos los ciudadanos en Yisrael vivirán en cabañas, para que las generaciones futuras sepan que yo hice habitar al pueblo israelita en cabañas cuando los saqué de la tierra de Mitsráyim [Egipto], yo Yahwéh su Elohim.Lev.23:39-43 (VIN)

En primer lugar: ¿Nosotros, que no hemos nacido israelitas, debemos observar este mandamiento? La respuesta es absolutamente sí. Porque, si bien la palabra “ciudadanos” se refiere a “nacidos israelitas“, los que éramos gentiles y creímos en Yahoshúa como nuestro Mesías y Redentor, pasamos a ser “conciudadanos” de los israelitas. Esto es lo que nos enseñó el Apóstol Shaul (Pablo):

Por tanto, recuerden que en otro tiempo a ustedes, los gentiles en la carne, los llamaban incircuncisión los de la llamada circuncisión que se hace con mano en la carne. Y acuérdense de que en aquel tiempo estaban sin el Mesías, apartados de la ciudadanía de Yisrael y ajenos a las alianzas de la promesa, estando sin esperanza y sin Elohim [Poderoso] en el mundo. Pero ahora en el Mesías Yahoshúa, ustedes que en otro tiempo estaban lejos se han acercado por la sangre del Mesías.Ef. 2:11-13 (VIN)
Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los consagrados y miembros de la familia de Yahwéh.Ef. 2:19 (VIN)

Por tal razón nosotros, que éramos gentiles o “ramas silvestres” según Rom.cap.11, fuimos injertados contra naturaleza al Olivo que es el Pueblo de Israel. Ahora, gracias al sacrificio que hizo el Mesías, somos conciudadanos de los israelitas (“ramas”) naturales, y debemos observar también este, como los demás mandamientos.

En segundo lugar: ¿Cómo debemos observar esta fiesta? ¿Como enseña el judaísmo? Los israelitas de la Asamblea de Yahwéh, injertados contra naturaleza a Israel, no estamos obligados a seguir los requerimientos rabínicos del judaísmo, como las medidas estrictas de la cabaña, ni la costumbre de usar lulav (las 4 especies para orar usando filacterias), ni orar con Talit (Manto) ni Kipá, etc… Nosotros no seguimos tradiciones religiosas, sino que nos atenemos estrictamente a la Palabra de Yahwéh escrita, y de manera espiritual. Si puede hacerse la cabaña en un espacio suficiente, se la construye como pueda, tratando de que sea al aire libre. Si no es posible por falta de dinero o espacio, se hace algo representativo dentro del hogar. Debemos recordar que esta celebración es memorial, como lo es Pésaj. No es posible cumplir perfectamente el mandamiento porque tiene que ver con la cosecha de los frutos de la tierra, de los cuales en la antigüedad los varones israelitas de toda la tierra de Israel debían llevar una ofrenda para presentarla en el Templo ante los Sacerdotes en Yerushalem. Como eso no es posible hacer, se cumple con lo siguiente:

1) “observarán la festividad de Yahwéh [por] siete días: un reposo completo en el primer día, y un reposo completo en el octavo día.”

¿Cómo se hace esto? Comer muy rico en el primero y octavo día, rodeados de adornos frutales, tratando de no trabajar en lo posible. Si no se puede por riesgo de perder el trabajo, entonces se trabaja, pero igual se trata de cumplir con lo demás. Se leen Salmos y se hacen oraciones, más que nada de agradecimientos y plena esperanza.

2) “ustedes tomarán el producto de árboles hermosos, ramas de palmas, ganchos de árboles frondosos, y sauces del arroyo, y se gozarán delante de Yahwéh su Elohim por siete días.”

Se adorna la cabaña con ramas de árboles, o enredaderas, flores, o con lo que puedan conseguir. Y se trata de pasar tiempo en ella, almorzando o cenando si el clima lo permite; estudiando sobre la fiesta; siempre con un espíritu de gozo y agradecimiento a nuestro Creador por todo lo que nos da.

3) “Ustedes vivirán en cabañas por siete días”

Al menos siete días debe estar en pie la cabaña para cumplir con el mandamiento.

El Reinado del Mesías

En principio, el simbolismo de esta fiesta representaría el reinado del Mesías con todos sus fieles seguidores que hicieron méritos y resucitaron para vida perpetua, para cuando regrese a reinar durante mil años, antes de que suceda el “Juicio del gran Trono Blanco” (Ap.20:11). He allí la importancia del gozo anticipado de andar como nuestro Maestro y Mesías nos enseñó, guardando los mandamientos de Yahwéh y siguiendo su ejemplo de Hijo obediente a su Padre.

Morada confiando en Fe

Dice la Toráh:

Observa fielmente todo mandamiento que yo te imparto hoy, para que prosperes y aumentes y puedas poseer la tierra que Yahwéh prometió bajo juramento a tus padres. Acuérdate del largo camino que Yahwéh tu Elohim te hizo recorrer en el desierto los pasados cuarenta años, para probarte mediante penalidades para saber lo que había en tu corazón y si guardarías sus mandamientos o no. Él te sometió a la penalidad del hambre y después te dio a comer maná, que ni tú ni tus padres habían conocido jamás, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de los labios de Yahwéh. Tu ropa no se te gastó encima, ni se te hincharon los pies en esos cuarenta años. Ten en mente que Yahwéh tu Elohim te disciplina tal como un hombre disciplina a su hijo. Por lo tanto guarda los mandamientos de Yahwéh tu Elohim: anda en Sus Caminos y Reveréncialo.Deut. 8:1-6 (VIN)

El Pueblo de Israel peregrinó durante 40 años por el desierto con la protección total del Altísimo. Sin embargo, ellos sufrieron muchas cosas por causa de su poca fe. Las penalidades o pruebas de Yahwéh son para chequear nuestra fe que decimos tener. Y las pruebas se presentan para saber qué hay en nuestros corazones: obediencia o desobediencia a los Mandamientos de Yahwéh. Porque: ¿Qué es lo que Yahwéh quiere de nosotros? Que andemos en Sus Caminos y le respetemos. Y para eso no hay otra manera que obedecer sus Mandamientos. Porque cuando le obedecemos, le ofrecemos nuestra fidelidad a Él, y entonces Él nos recompensa con Su fidelidad y su protección, junto con bendiciones.

¿Qué se recuerda con las cabañas? Precisamente esa protección del Todopoderoso a su Pueblo. Y cuando nosotros, hoy en día, mantenemos una fe cimentada en la obediencia a los Mandamientos de Yahwéh, podemos vivir tranquilos (reposar) de la mano de Yahoshúa el Mesías como estando en una “gran cabaña”, que sería la “Casa de Yahwéh”. Por eso decía David:

Sólo una cosa le he pedido a Yahwéh, y esto es lo que buscaré: vivir en la Casa de Yahwéh todos los días de mi vida, para admirar la hermosura de Yahwéh, y para frecuentar su Templo.Salm.27:4 (VIN)
Sólo el bien y el amor me acompañarán todos los días de mi vida, y en la Casa de Yahwéh moraré por largos días.Sal.23:6 (VIN)
Felices los que habitan en Tu Casa, alabándote siempre. Felices los que encuentran en Ti su refugio, en cuya mente están Tus Caminos. Cuando atraviesan el Valle de Lágrimas, lo consideran como lugar de manantiales, como si la lluvia temprana lo hubiera cubierto de bendiciones.Salm.84:4-6 (VIN)

La “Casa de Yahwéh” es un estado espiritual de nuestro ser, con la mente siempre puesta en la obediencia y en seguir el ejemplo del Mesías. Cuando ello verdaderamente ocurre, entonces vivimos confiados y protegidos por el Espíritu de Santidad de Yahwéh que mora en nuestros corazones. Si Yahwéh mora en nosotros, viviremos en “Su Casa” y en Su Espíritu, haciendo precisamente lo que Su Voluntad quiere, por encima de la literalidad de sus mandamientos. La morada en la cabaña nos enseña a tener una Fe Hebrea, como la que tuvo Abraham, Yitsjaq, Yaaqov, Yosef y muchos otros más. Una Fe en la que, pase lo que pase, perdamos o ganemos cosas en la vida, siempre confiaremos en el Todopoderoso Yahwéh y en que todo será para nuestro bien finalmente.

La Humildad

Ahora bien, la cabaña no tiene la misma seguridad y confort que la casa firme de cada día. Al contrario, es más frágil y puede ser derribada por tormentas en algunos casos. Esto también nos da otra enseñanza: sentirnos fuertes con humildad y en las pruebas difíciles de la vida, sin depender de nada material para ser felices, al estar conectados espiritualmente con el Amo del Universo. Por eso decía Pablo: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia de este poder viene de Elohim, y no de nosotros.” (2Co 4:7, VIN). Y también expresó el Apóstol:

Por eso no nos desanimamos; al contrario, aunque se va desgastando nuestro ser exterior, el interior [la morada en la cabaña espiritual con el Altísimo], sin embargo, se va renovando de día en día. Porque nuestra momentánea y leve tribulación produce para nosotros, cada vez en mayor grado, una medida eterna de gloria. Pues no fijamos la vista en lo que se ve, sino en lo que no se ve; porque lo que se ve es pasajero, pero lo que aún no se ve es eterno.2Co.4:16-18 (VIN)
Porque sabemos que si se deshace nuestra casa terrenal, que es una carpa temporal, recibiremos de Yahwéh un edificio, una casa eterna hecha en los cielos, no por manos humanas. Por eso en esta carpa gemimos deseando revestirnos de nuestra habitación que viene del cielo; si es que nos hallamos vestidos en ese día, y no desnudos. Porque los que estamos en esta carpa suspiramos agobiados, no porque deseemos ser desvestidos, sino más bien revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. Pues el que nos preparó para esto es Elohim, Quien nos ha dado el anticipo del Espíritu. Así vivimos siempre confiados; y sabemos que durante nuestra estancia en este cuerpo peregrinamos ausentes del Maestro. Porque andamos por fe, no por vista.2Co 5:1-7 (VIN)

La cabaña nos muestra que vivimos en una morada temporal, nuestro cuerpo mortal, hasta que recibamos una habitación perpetua al fin de este Mundo. Pero Pablo nos enseña que debemos lograr “revestirnos“, “para que lo mortal sea absorbido por la vida“. Es decir, que para poder recibir esa morada perpetua en el Mundo Venidero, será necesario “revestirnos” para no quedar “desnudos“. ¿Qué quiere decir esto? El revestimiento tiene que ver con “cambiar o limpiar las ropas“. El Altísimo dijo por medio de Isaías:

Lávense y límpiense, aparten sus malas acciones de mi vista. Dejen de hacer el mal; aprendan a hacer el bien. Dedíquense a la justicia; ayuden al oprimido, apoyen los derechos del huérfano, defiendan la causa de la viuda.Is.1:16-17 (VIN)

Y en Apocalisis dice:

Escribe al mensajero de la comunidad en Laodicea: El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Elohim, dice estas cosas: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Mejor sería que fueras frío o caliente! Así que, porque eres tibio, y no frío ni caliente, te voy a vomitar de mi boca. Ya que tú dices: ‘Soy rico; me he enriquecido y no tengo ninguna necesidad’, y no sabes que tú eres desgraciado, miserable, pobre, ciego y desnudo, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que veas. Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Mira, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo. Al que venza, yo le concederé que se siente conmigo en mi trono; así como yo también he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.”Ap. 3:14-21 (VIN)
  • “oro refinado por el fuego”: puede ser un espíritu elevado y maduro por las pruebas y el disciplinamiento de Yahwéh.
  • “vestiduras blancas”: puede ser santidad que se logra al vivir tratando de cumplir los mandamientos de Yahwéh.
  • “colirio”: puede ser discernimiento para comprender la verdad de vivir de acuerdo a los mandamientos y con fe en Yahoshúa como Hijo de Yahwéh y Mesías que vino y volverá. Como está escrito: “¡Aquí se requiere la perseverancia de los santos, quienes guardan los mandamientos de Yahwéh y la fe de Yahoshúa!” (Ap.14:12, VIN)

Entonces, “limpiar las ropas” puede significar obedecer al Todopoderoso para tener parte en el Árbol o Libro de la Vida.  Porque el primer hombre desobedeció al comer del árbol prohibido por Yahwéh y alcanzó conocimiento por la rebeldía. Por eso está escrito:

Luego Yahwéh Elohim dijo: Ahora que el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conocedor  del bien y el mal, si alarga la mano [actúa en obediencia] y toma del Árbol de  la Vida y come [aprende y practica los Mandamientos de Yahwéh con fe en el Mesías Yahoshúa], vivirá para siempre.Gen.3:22 (VIN)

También dice el Apoc.:

Miren, yo vengo como ladrón. Feliz el que vela y guarda sus vestidos para que no ande desnudo y vean su vergüenza”.Rev.16:15 (VIN)

Por lo tanto, estar desnudo puede significar incumplir los Mandamientos de Yahwéh. Las vestiduras blancas aluden a cumplir los mismos. El oro refinado por el fuego se refiere a forjar, a través de las pruebas de la vida, una fe obediente a la Voluntad del Altísimo, de manera que se vean los frutos de ello. Porque en teoría cualquiera puede ser santo o bueno, pero es en la práctica que debe mostrarse. Y el “colirio” es el entendimiento de la sabiduría celestial por la que uno se rige en la vida, que es la Guía de la Palabra de Yahwéh. Quien se aferra a ella, entonces podrá “ver”, entender o ser sabio, y más aún con la ayuda de Yahoshúa el Mesías.

Reposando en una nueva cabaña

Quien tiene fe en el Mesías debe ser una “nueva creación“, como cada año que armamos una nueva cabaña. Esto es llegar a ser una “nueva vida“, no para pecar neciamente, sino para obedecer los Mandamientos de Yahwéh. Y para ello necesitamos la Toráh, que es la Palabra de Yahwéh diciéndonos qué es pecado, y qué es lo que nos bendice y lo que no. Y Pablo nos advierte:

Por eso, como dice el Espíritu de Santidad: “Si oyen hoy su Voz, no endurezcan sus corazones como en Merivá [provocación], en el día de Masá [prueba] en el desierto, donde sus padres me pusieron a prueba y vieron mis obras durante cuarenta años. Por eso me enojé con aquella generación y dije: ‘Ellos siempre están extraviados de corazón y no han conocido mis caminos’. De modo que juré en mi ira: ‘¡Jamás entrarán en mi reposo!’” Así que, hermanos, tengan cuidado: que no haya en ninguno de ustedes un corazón malo de incredulidad que los aparte del Elohim vivo.  Más bien, exhórtense unos a otros cada día, mientras dure ese “hoy”, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado. Porque hemos llegado a ser compañeros del Mesías, si de veras retenemos hasta el fin nuestra confianza del principio, mientras se dice: “Si oyen hoy su Voz, no endurezcan sus corazones como en Merivá”. – Heb.3:7-15 [VIN]

Así que, procuremos con diligencia entrar en ese reposo, no sea que alguien caiga en el mismo ejemplo de desobediencia.Heb. 4:11 (VIN)

¿Desobediencia a qué? A los Mandamientos del Altísimo. ¿Y cuál es nuestro “reposo“? Obedecer a Yahwéh con la Toráh en nuestros corazones, viviendo una nueva vida según la fe guiada por el Mesías. Por ello el Mesías también es para nosotros como una “cabaña“, donde reposamos con una fe obediente que produce buenas obras agradables al Todopoderoso. Porque no es para que obedezcamos sufriendo cargas pesadas de llevar, amargándonos por querer cumplir la fría letra de la Toráh. El “reposo” es una fe que vive “en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24), que no se deja enredar por interpretaciones humanas que ponen cargas pesadas a la fe. Y el Mesías Yahoshúa viene a ser esa “cabaña de reposo”, porque él mismo lo dijo:

Vengan a mí, todos los que están agobiados y cargados, y yo los haré descansar. Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus vidas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.Mat.11:28-30 (VIN)

Hermanos, aceptemos el ofrecimiento de nuestro Mesías y Redentor. Reposemos en “su cabaña“, en “su cuerpo“, y gocémonos todos juntos en una misma fe, deleitándonos en una relación feliz para siempre con nuestro Padre Yahwéh. Sigamos caminando de la mano de nuestro Maestro. Miremos el andar que tuvo y aprendamos de él siguiendo sus pisadas, sin desviarnos ni a derecha ni a izquierda de la pura Palabra de Yahwéh por tradiciones humanas. Y gocémonos en esta fiesta porque nuestro Maestro vendrá pronto para darnos nuestra recompensa por haberlo seguido como él quiso, para glorificar a Yahwéh nuestro Todopoderoso. ¡Feliz celebración de Sukkot!

Gavriel Manfredi

Colaborador y hermano en la fe de la Asamblea de Yahwéh Internacional.

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6 comentarios en “Entendiendo la Fiesta de Sukkot (Cabañas)

  1. Muy bueno More Candelaria. !!! Gracias por compartir. Me interesaria mucho adquirir el Libro Fiesta Judias o Fiestas de Yahweh, para aclarar muchas dudas y crecer en el conocimiento de nuestro pueblo. Estoy en Argentina, en Bs As y no se como puedo hacerlo. Gracias desde ya por su respuesta!!! Shalom!!!

    • Gracias Fabiana. Aunque el estudio no lo hice yo, sino Gabriel. Creo que a él le corresponde el agradecimiento por tomarse el tiempo de hacer este excelente estudio.

      La información sobre como conseguir el libro la puede ver aquí. Al final encontrara los enlaces.

      Yahweh le bendiga.

  2. Buenas tardes, quisiera saber si están en México Df, he contactado con una personas que me dicen que el Shabbat clmo lo estoy guardando (en sábado ) no debe ser así, ellos dicen que el Shabbat se perdió y que debe ser contado desde Rosh Jodesh, así que su Shabbat cambia, inclusive lo pueden guardar entre semana
    Ellos afirman los meses don df 30 díase ( lo toman del libro de Enoc ) que hay un día de preparación un Rosh Jodesh y 28 días más del mes,con 4 Shabbat, migual cuestionamientos es que ese día de preparación y Rosh Jodesh no entran en el mandamiento de trabajar 6 días y descansar al séptimo. Pero quisiera saber si existe históricamente algún texto que hable del Sábado a lo largo de la vida humana.Gracias

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