Escoge la vida! Parte 2

Por. Esther Vargas

Shalóm amada Asamblea, morim y hermanos. Quiero comentarles sobre la primera parte de este estudio, trate de hacer lo mejor posible, no sé más que lo elemental sobre  esta materia que toca el tema de una manera muy breve, la química y física de nuestros cuerpos, y creo que me metí en una “camisa de once varas”, pero puedo entender de una manera simple, como influye esto, en nuestro ser y en nuestra vida espiritual.

Si bien entendemos que siendo nuevas creaturas y que el Espíritu de santidad mora en nosotros, por medio de la Palabra implantada en nuestros “corazones de carne”  o sea nuestra mente, conciencia e intelecto, un sistema lleno de inmundicias heredadas o adquiridas, junto con nuestras rebeliones y malas mañas, pueden afectar todo nuestro ser. Tenemos que cuidar nuestro cuerpo que es el templo 1ª Co 3:16-17 y no permitir que todo aquello conciente o inconciente, siga contaminando nuestro ser y siga afectando a nuestro entorno; hogar, familia, vecinos, asamblea y más. Hermano/a si en algo que escribí estoy equivocada, les pido que me corrijan y me lo hagan saber. Con todo respeto por los que mas saben. Shalom

Las enfermedades son producto de nuestros pensamientos?  La Palabra de Yahwéh es capaz  de separar el alma/cuerpo, del espíritu. A través del lavamiento del agua de la Palabra, nuestras mentes son renovadas, de modo que la Ley/Torah/Instrucción de Yahweh, el Reino que trae vida. Cuando nuestra alma/cuerpo y mente, está de acuerdo con la Palabra de Yahweh, nos hacemos UNO con El. Es cuando la Palabra de Yahweh en nosotros dice ‘NO’ a la ley del pecado y de la muerte. Mientras las dos leyes juntas están en la Toráh, incurrimos en las bendiciones o la Ley de Vida por obediencia a Su Palabra, y la de maldiciones o ley del pecado y de la muerte  por desobediencia.El Espíritu de Santidad se mueve en poder y sopla vida sobre la Toráh que está escrita en nuestros corazones, causándonos que podamos elegir la Ley/Instrucción de Vida. Y es así que la, ley del pecado y de la muerte, no tiene más poder. La Palabra de Yahweh toma nuestra mente, deseos y emociones, de modo que el espíritu sencillo y manso dice: no voy a doblegarme a aquello que me separa de Yahweh,  que me hace odiarme y actuar en agravio de mi prójimo,por amor obedeceré y me purificaré imitando a mi maestro Yahoshúa. Así nuestra Emuná se fortalece  para confiar en las promesas que Yahweh tiene para los que le aman y vivir la enseñanza de vida, que es la Instrucción.

Todo el que cree que Yahoshúa es el Mashíaj ha nacido de Elohim y todo aquél que ama al que engendró ama también al que ha nacido de él. Yojanán Álef/Juan 5:1

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la pureza en el temor de YAHWÉH (2 de Corintios 7:1).

¿De qué inmundicia y contaminación espiritual podría estar hablando el pasaje de arriba? En el caso del temor, la enfermedad de presión alta es el resultado del temor, del estrés y de la ansiedad. Tener temor por el futuro o que nos vaya mal el día de mañana es falta de confianza.La Palabra de Yahwéh separa lo inmundo, o sea la naturaleza pecaminosa reino de la muerte, de Su naturaleza en nosotros Reino de la Vida. Entonces la mente es capaz de renovar y participar con Yahweh teniendo fe en Su fidelidad como Salvador y Proveedor tal como lo ha prometido Su Palabra. Cualquier problema y desafío que tengamos el día de hoy son pasos hacia el éxito en el futuro. Nuestra actitud cambiada desarrolla nuestro carácter para entrar en el orden que Yahweh tiene para nosotros. Su deseo es bendecirnos, redimirnos, apartarnos y darnos vida por siempre.

Así que, declarados justos con la fe, estamos en paz con Elohim por medio de nuestro maestro Yahoshúa el Mashíaj. Por su medio también hemos tenido acceso por la fé a este favor en el cual estamos firmes, y nos gloriamos en esperar la gloria de Elohim. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia, y la perseverancia produce aprobación y la aprobación produce esperanza. Y la esperanza no decepciona, porque el amor de Elohim se ha derramado en nuestros corazones gracias al Espíritu de Santidad, que nos ha dado. Romanos 5:1-5.

Porque la Palabra de Yahwéh es viva y eficaz, y más penetrante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta tocar los sentimientos y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones de la mente. No  existe criatura que escape a su mirada; todo esta desnudo y expuesto ante los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta. Ivrim/Hebreos 4:12-13.

¿Qué es lo que causa que el sistema inmunológico se quiebre? Pudiera ser lo que está detrás de nuestras enfermedades. Por otro lado la salud y la nutrición influye totalmente nuestro lado espiritual, Lo leemos en Wayiqrá 11. Somos el Templo del Elohim Viviente. ¿Cómo mantendremos Su Templo? Nuestro dios podría ser nuestro estómago. El nos ha especificado lo que es alimento y lo que no lo es. Cuando vemos las enfermedades en Dvarim 15, descubrimos que la raíz de la enfermedad es el pecado, sin mencionar nada sobre nutrición.

El campo médico dice que el temor suelta una hormona muy dañina en nuestro sistema llamada cortisol, que causa la destrucción del sistema inmunológico, tiroides, niveles de azúcar en la sangre, ataques al corazón, ansiedad, dolores musculares y de huesos, infartos, presión sanguínea, etc. El cortisol continuará fluyendo en nuestro sistema juntamente con cualquier temor, ansiedad y estrés que tengamos. Si esto es cierto, debemos dar una mirada a qué tipo de temores podrían causar destrucción a nuestro sistema inmunológico.

Un corazón gozoso da buena salud; el desánimo seca los huesos. Mishlé/Proverbios 17:22.

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor conlleva castigo, y el que teme no se ha perfeccionado en el amor.   Yojanán Álef  4:18.

Fortaleced las manos débiles; afirmen las rodillas vacilantes. Digan  a los ansiosos de corazón: “¡Sean fuertes, no teman, miren a su Elohim. Viene la retribución, la recompensa divina, él mismo vendrá para darles el triunfo”. Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se destaparan. Entonces el cojo saltará como un venado y la lengua del mudo cantará fuerte; porque aguas brotarán en el desierto y torrentes en la región desértica Yeshayah/Isaías 35:3-6.

Sobre el Ahava/Amor. Una gran mayoría de las personas de América no recuerdan a su padre haber dicho, ‘te amo’. En lugar de ello existen memorias y cicatrices de abuso emocional, abuso verbal, abuso físico y sexual. Todo esto y más pueden conducir a tener un tipo de carácter impulsivo, obsesionado con el mejoramiento, la perfección, el legalismo,  el control o la indiferencia total a todo, con el fin de obtener amor y ser aceptado. Esto produce temor, ansiedad y estrés. Las Escrituras reconocen esta verdad y nos dice, no existe temor en el amor. Entonces, qué sucede con aquellos que no han tenido amor en su niñez? Temor. Y cómo podemos deshacernos de esto? El perfecto amor, a través de la obediencia a los mandamientos de Yahoshúa, echa fuera todo temor. 1 Yojanán 4:18

El tormento, en las Escrituras se llama tribulación. Esto es el resultado del temor, la ansiedad y el estrés no resueltos, causados de relaciones rotas en la familia, matrimonios, amigos, congregaciones, engaños religiosos, lugares de trabajo, etc. El tormento pone en acción el desbalance mental, espiritual y corporal. El noventa  por ciento de todos los desórdenes de dolores tiene raíces espirituales, que el campo médico le llama dolor psicógeno, enraizada en una visión negativa de uno mismo, juntamente con el temor y la ansiedad. Lo que el enemigo necesita es una glándula para introducir la enfermedad, la cual puede producir encima de 100 enfermedades o estar activada por un desbalance en la química del cuerpo o en neurología, todo basado en cómo piensa la gente.

Aquél que teme no ha sido perfeccionado en el amor, y no puede dar o recibir amor sin temor. Esto puede ser el fundamento que destruye el sistema inmunológico. Cuando no te sientes amado, aceptado o sustentado y nadie te anima, te halaga o te dice que te quiere, puede llevarte a una raíz espiritual de rechazo, que te lleva a la intimidación a la auto-conmiseración, y la lista continua. Todo esto puede ser parte tuya si el rechazo es la raíz. El estar en la Palabra de Yahoshúa y aplicarla a nuestras vidas nos lava diariamente y renueva un espíritu recto dentro de nosotros.

Crea en mí, oh Elohim, una mente pura, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Tehilim/Salmos 51:10. Muchos designios hay en la mente de un hombre, pero el plan de Yahweh es el que se realiza. Mishlé 19:21.

Nuestros pensamientos juegan un rol profundo en nuestro ser incluyendo nuestras glándulas, órganos y sistemas. Nuestros pensamientos no solamente nos afectan a nosotros sino a otros también. Las maldiciones y las bendiciones. Todo depende de cuánto le hemos permitido influir a nuestros pensamientos, lo que ha salido de nuestra boca fluyendo mensajes de tres fuentes: de Abba Yahweh, de nuestra carne o del enemigo.

Las enfermedades de la piel no son solo corporales, sino manifestaciones físicas que se levantan de las condiciones espirituales de nuestra mente.Estas  enfermedades afectan las viviendas, la vestimenta y a las personas que están relacionadas con nuestro cuerpos. Yahweh, en Su sabiduría nos hace saber cuándo cruzamos del Reino de la Vida y tocamos el reino de la muerte. El continuamente nos enseña a discernir. Esto no es un tema de salvación sino un tema de contaminación. El chisme y la murmuración traen contaminación, los cuales conducen a las aflicciones que nos contaminan, no solamente a nosotros sino a otra gente, si no nos separamos y somos sanados.

El chisme y la murmuración están relacionados a una costumbre de hablar impuramente de otras personas. La Palabra dice que esto no es correcto, y que puede conducir a la muerte física y espiritual. Estudiando el ritual de limpieza a través de la Enseñanza e Instrucción de Yahweh, aprendemos cómo vivir de manera apartada, purificando nuestras vidas, libres de los reinos que causan muerte y destrucción en nuestras vidas y en la de otros. Estamos escondidos en el Mesías Yahoshúa y El tiene la victoria. La obediencia a Su Palabra trae consigo las bendiciones. Su Justicia, caminar correctamente causará que retornemos.

El problema de perder la señal y la negligencia de descuidar sus instrucciones, es perder el Camino y contaminarse. El seguir sus pasos nos limpiará y guardará en el Reino de la Vida, en el: Camino Sagrado.  Yeshayah/Is. 35:8 “ Y aparecerá allí una carretera, un camino, al cual llamarán Camino Sagrado. No pasará por ella ningún impuro, sino que será para ellos. Ningún viajero, ni siquiera el simple, se extraviará”. Su Enseñanza e Instrucción/la Torah es Vida. Salir de Su enseñanza e Instrucción es contaminación y muerte. Para ser restaurados necesitamos reconocer nuestros pecados y los pecados de nuestros antepasados, arrepentirnos, lavarnos. Volver a hacer inmersión, y teshuva en profunda oración y ruego.

Estamos aprendiendo los caminos del sacerdocio y a discernir entre lo apartado y lo profano y de las prácticas limpias e impuras. Yahweh nos ha llamado a ser un sacerdocio apartado que camina  con Yahoshúa. En la Toráh, leemos Su instrucción para nuestro diario vivir y cómo poder permanecer en Sus bendiciones y provisiones para nuestras vidas. Por medio de Su misericordia, Yahweh ha puesto en cada uno de nosotros un sistema sobrenatural de advertencia, para hacernos saber si estamos fuera de Su provisión y de Sus bendiciones. Mediante esto discernimos cuando nos estamos saliendo del Camino. El Tzarat o aflicciones son la evidencia física de estar fuera del orden de Yahweh y necesitamos retornar a El.  Estar dentro de la Torah nos protege y ata al enemigo.

Es por eso que mucho de Los Escritos Nazarenos, habla acerca de cómo pensar y cuál debería ser nuestra actitud. Aquellos que están en Yahoshúa no están para entretener la vieja naturaleza de los pensamientos impuros y comportamientos del pasado. Tenemos que dejar esas cosas detrás a través del arrepentimiento y el perdón para poder movernos hacia delante, dejando que el Shalóm de Yahoshúa gobierne nuestros corazones. Igualmente con el COVID 19, que esta en todo el mundo, es que ¿se nos estará pasando factura, de todas nuestras transgresiones?. Tal vez digas, pero mi cuenta ya ha sido pagada… si, pero no la de todos los seres humanos, y la consecuencias de todo el mal, están presentes.

Por nada estéis afanosos, más bien, presenten sus peticiones delante de Elohim en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Elohim, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones/mentes  en el Mashíaj Yahoshúa. Filipenses 4:6-7.

Cuando La Escritura habla acerca de inflamaciones, se refiere a imaginaciones vanas, juegos de mentes, chismes y murmuración. Esto contamina y nos hace impuros, esparciendo e inflamando a otros, como un bosque ardiendo en fuego, que se esparce y consume todo en su camino. El chisme llamado lashon hara’    en el hebreo, significa lengua mala y daña a la gente. Si no se contiene el fuego continuará esparciéndose hasta que consuma toda la casa y el vecindario y la Asamblea. La Toráh la describe como ‘tzarat’ (Strong 6879), que significa en el hebreo: la manifestación visible de una impureza contagiosa, la cual Yahweh no tolera en Su Casa. La murmuración, el derramamiento de sangre, los juramentos falsos, y la inmoralidad pueden destruir toda la comunidad.

La lengua es un fuego; es un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros y es la que contamina el cuerpo entero. Prende fuego al curso de nuestra vida, inflamada ella misma por el crematorio. Yaaqov 3:6

Números/Bemidbar 12: 1-15 señala lo que le sucedió cuando la hermana de Moshe, Miriam y su hermano Aarón hablaron en contra de Moshe por casarse éste con una mujer etíope. El juicio de Yahweh cayó sobre Miriam en forma de una enfermedad de la piel llamada tzarat, la cual la volvió a ella blanca como la nieve. Esta apariencia externa reveló su corazón para todos aquellos que la veían. En su inmundicia ella fue llevada fuera del campamento y tuvo que permanecer siete días hasta que terminaran los días de su impureza. Aún si ella se arrepentía al comienzo no se le permitía retornar sino que tenía que completar los siete días fuera del campamento, cumpliendo la consecuencia de su pecado. El pueblo no continuó su viaje hasta que Miriam fue traída de regreso al campamento.

El pecado de Miriam fue lashon hara, es decir, murmuración y chisme. Si nosotros chismeamos y murmuramos nos rendimos a la impureza y a lo sucio durante 7 días, estando fuera del campamento. Durante este tiempo perdemos las bendiciones y el poder continuar en la jornada con Yahweh hasta que termine el tiempo. Esto debería hacernos pensar muy cuidadosamente acerca de nuestro acercamiento, nuestros pensamientos y nuestro hablar hacia otros en el futuro.

Las quemaduras causan que la piel se inflame. La ira causa que la cara se vuelva roja, rosada con furia. Esta es una aflicción de la piel como tzarat ¿Qué es lo que causa que una persona se inflame con ira y rabia? Vayikra 13:9-25

Pero a cada uno le viene la tentación cuando su propia pasión lo arrastra y lo seduce… Sepan mis amados hermanos, que toda persona debe ser presta para oir, lenta para hablar y lenta para la ira; porque la ira del hombre no produce la rectitud que requiere Elohim. Por lo tanto, desechen toda inmundicia y la maldad que sobreabunda y reciban con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar sus vidas. Pero sean practicantes de la Palabra, y no solamente oidores, que se engañan a sí mismos. Yaaqov 1:14, 19-22.

El tratamiento para el tzaratera para remover y aislar la contaminación. El chisme difundido, los pensamientos murmuradores y los malos reportes acerca de otras personas tenían que ser removidos antes de infectar a todo el campamento. Durante este tiempo ellos todavía contagiaban. Luego de siete días el sacerdote los inspeccionaba para ver si la condición se había extendido o había cambiado. Lo que el sacerdote inspeccionaba era la condición del corazón/mente de la persona contaminada. Al tratar la enfermedad del espíritu se tiene cuidado de la enfermedad del cuerpo en el ámbito físico. Este era el tratamiento: Una vez que la persona se arrepentía, el sacerdote ungía a la persona con aceite y la sumergía en agua, para un cambio de estatus del reino de lo inmundo al Reino de lo limpio. La persona era entonces restaurada de regreso a la comunión con Yahwéh y a la comunidad de creyentes nuevamente. Las aflicciones de tzarat han sido diseñadas por Yahwéh para redimir a Su pueblo, de retorno a la relación con Él mismo, por medio de imitar y andar en los pasos de Yahoshúa Ha Mashiah. Para guardar Su Asamblea limpia y para tener un sacerdocio funcionando y una Nación Apartada delante de El.

Todah rabá, Yahwéh Avinu bendito es tu Nombre, es mi oración, que este estudio reflexión,  nos sirva a tu pueblo amado, tu Asamblea y que sea de tu agrado. Solo para tu honra y alabanza, en el Nombre que le diste a tu Hijo amado, Yahoshua ha Mashiaj.

Shalom hermanos y ancianos, AYIN.

Con ayuda en consejería: Julie Parker

Versos de la Versión Israelita Nazarena, VIN 2018.

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