Felices los de limpio corazón.

Por: Esther Vargas García  

Estando en la cocina, para hacer una rica agua de limón, recordé una conversación por WhatsApp, de unas vecinas.

Una preguntó dónde había limones, a lo que otra contesto, en la tiendita de aquí en la zona, están muy bonitos.

Otra dijo; si, yo los compré ahí y están muy jugosos; yo les contesté, y a muy buen precio.

La interesada contesto, yo fui y los limones no me gustaron, prefiero una tienda de mas categoría, pues en la tiendita están feos, no tienen buen aspecto, y no creo que estén jugosos ni de buen precio.

Una de las vecinas que opino por la tiendita, cambio de pensamiento y dijo: ya no iré más a esa tiendita, lo que venden no está bueno.

Me quede viendo mis limones, de un verde muy bonito, llenos de semillas y con mucho jugo y el sabor delicioso, llenos de vitamina C tan necesaria en las circunstancias que estamos viviendo hoy día con la pandemia por todos lados, escases, falta de productos y falta de trabajos etc., y que realmente el precio de los limones fue accesible.

Casualmente los mensajes de WhatsApp pararon en ese momento, y me quede pensando, “que rápido corre un mal reporte”.

El mal informe y el chisme corren más a prisa

Fue entonces que vino a mi mente el “reporte de los espías”, aquellos que fueron enviados a reconocer la tierra de Keenan cuando Yahweh le ordenara a Moshéh enviar a un hombre importante de cada una de las doce tribus, cada uno dirigente de los yisraelitas, a reconocer la tierra.

Al regreso de los doce, después de cuarenta días, traían consigo el fruto de la tierra, hermoso en gran manera, pero cuando hablaron, dieron un pésimo reporte, maldijeron la tierra, llamándola “una tierra que devora a sus habitantes”.

Ellos optaron por divulgar lo que creyeron ver, una tierra de gigantes, desacreditando el plan de Yahweh, con una visión escasa y falta de confianza en Yahweh, produciendo temor entre las personas, desanimo y propagando la blasfemia.

Los espías reaccionaron bajo su propio temor y se pusieron pesimistas en torno a las promesas de Yahweh hacia su Pueblo.

Como líderes ellos debieron de haber confiado, y animar al pueblo inspirándoles coraje con gozo y entusiasmo en la fidelidad de Yahweh.

El pueblo continuó en su rebeldía contra Yahweh, contagiando a todas las personas en el campamento.

Todos lloraban y se quejaban contra Moshéh y Aharón y hablaron pidiendo que fuera otro líder que los llevara de retorno a Mitsráyim.[1] Pero no fue lo que obtuvieron.

Entonces Moshéh y Aharón cayeron sobre sus rostros, delante de los yisraelitas intercediendo por ellos.

Tan solo Yahoshúa y Kalev, desgarraron sus ropas, con profundo dolor, hablaron a las personas, alabando las grandes obras que Yahweh había hecho entre ellos, así como la grandeza de la tierra, diciéndoles: ¡No teman!

Pero cuando la necedad de la comunidad amenazaba con apedrearlos, la Presencia de Yahweh apareció en la Carpa de Reunión a vista de todos los yisraelitas. 

Aún Moshéh intercediendo por la comunidad, a pesar de su profunda rebelión y ataque contra él, continuó intercediendo por ellos, como el verdadero líder que fue.

Presentando nuestro reporte

¿cuántos de nosotros tenemos la Toráh, en nuestras manos, y aún hay quienes ponen en duda su vigencia?

Estas instrucciones divinas, la Palabra de Yahweh, son las que nos dan vida.

Pero en nuestra soberbia seguimos errando al blanco, así como los testigos que mezclaron sus pensamientos cobardes y religiosos, sus propios pensamientos los traicionaron, trayendo la maldición sobre ellos y sus hijos de veinte años para arriba, causando que esa generación no entrara en la tierra.

Ellos fueron sobrevivientes de la cautividad en Mitsráyim y por sus propias quejas despreciaron el reino de la vida en ellos, y obtuvieron el reino de la muerte.

Ellos no separaron lo puro de lo inmundo. El fruto de Yahweh estaba en sus manos, que era testigo de la buena tierra y las testimoniales promesas de Yahweh sobre ellos. Pasaron por alto las bendiciones por venir, rechazando su mandato/Toráh.

La Toráh establece que dos testigos son suficientes para establecer la verdad cuando se opone alguno o muchos.

Yahoshúa de Efrayim y Kalev de Yahudah, los dos testigos, entraron a la tierra con la siguiente generación.

Unidos con mentes firmes y bien decididos, llevaron a cabo el plan de Yahweh para todo Yisrael y las naciones que habrían de venir de las futuras generaciones, nosotros incluidos. ¡HalleluYAH![2]

Siendo testigos del bien

La vecina que pregunto por los limones, tuvo varios testigos con buen reporte, ella escogió lo que quiso ver.

“Felices los de corazón limpio, porque ellos verán a Elohim”.[3]

“Vendan sus bienes y hagan obras de caridad. Hagan bolsas que no se envejecen, un tesoro inagotable en el cielo, donde no llega el ladrón, ni destruye la polilla. Porque donde esté su tesoro, allí también estará su corazón/mente”[4]

“Te agradezco Padre mío, Creador del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas de los sabios y entendidos y las has revelado a los niños. Si, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me las ha entregado mi Padre. Nadie conoce bien al Hijo, sino el Padre, Nadie conoce bien al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Vengan a mí, todos los que están agobiados y cargados y yo los haré descansar. Lleven mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón y hallarán descanso para sus vidas. Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga”[5]

Bendito Padre Yahweh, ¡grande y glorioso es Tu Nombre!, gracias por esta reflexión, gracias porque, podemos entender que un mal reporte y una mente necia, no puede ver las bendiciones que a diario nos das, aún en unos cuantos limones.


[1] Nm.14:1-2

[2] Nm.13:1 al 14:45.

[3] Mt.5:8  

[4] Lc.12:33

[5] Mt.11:25

Mujeres Ayin
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2 comentarios en «Felices los de limpio corazón.»

  1. ¡Amén! Gracias hermana, muy edificante su escrito. “Enséñame tu camino, Yahweh, para que ande en tu verdad; que con mi corazón indiviso honre tu nombre.” (Sal.86:11)

  2. Hermoso y sabio mensaje, en el que nos exhorta a confiar más en Nuestro Creador y a hablar de buena forma siendo agradecidos por todo. Un mal reporte puede tener inluencia negativa en muchas mentes o corazones … por eso debemos cuidar muy bien lo que hablamos y lo que pensamos !

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