Las Calles de la Toráh

Por: Joshua Hansen

¿Cuántos de nosotros sabemos que Yahwéh no dice ni hace nada por accidente?, ¿qué todo en Su Palabra tiene un significado?, incluso los colores. ¿Cómo?

Primero, recordemos algo de la física.

La luz blanca consiste en la mezcla de todos los colores primarios.

Por eso vemos que esa luz se refracta en 7 colores distintos cuando atraviesa un prisma.

Cuando la luz blanca golpea un objeto que no es transparente, refleja la luz hacia afuera, y también absorbe la luz.

Así, algunos colores son absorbidos por el objeto, y algunos colores son reflejados hacia afuera.

El color reflejado hacia afuera, es el color que VEMOS o PERCIBIMOS.

El Color En Las Escrituras

Vayamos a la Palabra de Yahwéh.

Azul: significa Hacer los mandamientos de Yahwéh.

En Números encontramos que llevar un cordón azul hace recordar guardar los mandamientos de Yahwéh, para cumplirlos.

“Háblale al pueblo yisraelita y dale instrucciones de que se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, a través de las edades; que pongan un cordón azul en el fleco de cada esquina. Ese será su fleco; mírenlo y recuerden los mandamientos de Yahwéh y obsérvenlos, para que no sigan sus propios pensamientos y deseos en su impulso lujurioso.”[1]

Así que simbólicamente el azul se asocia con el recordar, o el acto de hacer, la Toráh de Yahwéh.

Oro: significa los mandamientos de Yahwéh.

En el Salmo 19 y el Salmo 119 encontramos que el oro está asociado con los mandamientos de Yahwéh.

“Son más deseables que el oro, que mucho oro fino, y más dulces que la miel, que las gotas del panal.”[2]

“Prefiero la Toráh que proclamas, a millares de piezas de oro y plata.”[3]

“Con razón amo tus mandamientos más que el oro, que el oro fino.”[4]

De la misma manera, en Revelación, se nos aconseja comprar oro de Yahwéh que ha sido refinado en el fuego.

“yo te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que veas.”[5]

Y encontramos que al final, caminaremos por calles de oro.

“Las doce puertas eran doce perlas; cada puerta fue hecha de una sola perla. La plaza era de oro puro como vidrio transparente.”[6]

¿Está hablando en un sentido literal? ¿O significa algo? ¿Cuál sería el significado de caminar por las calles de oro?

Acompáñenme un momento, porque aquí es donde comienza a ponerse interesante.

Los Colores De La Toráh

El oro, o el color amarillo, es a menudo referido como “luz azul negativa”.

El oro refleja todos los colores con la excepción del azul. Absorbe o retiene el azul.

El oro mantiene todo el azul dentro de sí mismo. El oro no refleja ninguna longitud de onda del azul.

Así que, apliquemos lo que la física y la ciencia saben, junto con el simbolismo de estos colores en las Escrituras.

Si el oro retiene el azul, o mantiene todo el azul dentro de sí mismo, y el azul representa el recordar cumplir los mandamientos de Yahwéh, entonces Elohim nos pide que seamos como el oro refinado en el fuego para recordar la Torá dentro de nosotros.

O, para decirlo de otra manera, es tener la Toráh de Yahwéh escrita en nuestro corazón. Esto debería sonarnos a un versículo bastante conocido.

“Pero ésta será la alianza que haré con la Casa de Yisrael después de aquellos días –declara Yahwéh:

Pondré mi Toráh en su interior y la escribiré en su corazón. Entonces yo seré su Elohim, y ellos serán mi pueblo.”[7]

Poner la Toráh dentro de nosotros, o la escritura de la Ley en nuestro corazón, es tener el recuerdo de la Ley dentro de nosotros.

Simbólicamente es el azul, el recuerdo de la Torá, que permanece en nosotros, así nos volvemos como el oro refinado en el fuego.

– Para aprender los mandamientos.

– Para escucharlos.

– Para tenerlos en nuestro corazón.

Así que el “oro” es la Torá dentro de nosotros, o el OIR la Toráh de Yahwéh.

El azul refleja el color azul y absorbe el oro, la luz amarilla. Y el azul es el OBEDECER y el HACER de la Toráh de Yahwéh.

Los Colores Y El Shemá

Así, el amarillo es OIR la Toráh de Yahwéh y el azul es el HACER de la Toráh de Yahwéh.

Escuchar y obedecer se conoce como el SHEMA en hebreo, que se encuentra en Deuteronomio:

“Escucha, Yisrael: Yahwéh es nuestro Elohim, Yahwéh solamente. Amarás a Yahwéh tu Elohim con todo tu corazón y con todo tu ser y con todas tus fuerzas. Grábate en la mente estas instrucciones que te encargo hoy. Incúlcaselas a tus hijos. Recítalas cuando estés en tu casa y cuando estés de viaje, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas como señal en tu mano y que te sirvan de símbolo en tu frente; escríbelas en las jambas de tu casa y en tus portones.”[8]

Así que es importante llegar a ser como el ORO, lo que significa que Yahwéh escribió su Toráh en nuestro corazón, y del mismo modo, también es importante ser como AZUL exteriormente como tzitzits, y reflejar la misma Toráh de Yahwéh exteriormente a los demás cumpliéndola.

Así, ambos colores, amarillo y azul, juegan un papel crítico y simbólico para ayudarnos a entender el propósito de la Toráh de Yahwéh.

Una parte de la Toráh de Elohim es transformarnos interiormente, el ORO, y la otra es reflejarla a los demás como un ejemplo para que otros lo vean, como el AZUL.

Si el ORO ES EL RETENER DE LA LEY DE YAHWEH DENTRO DE NOSOTROS y el AZUL ES EL HACERLA EN EL EXTERIOR…

Imaginemos lo que sucede cuando mezclamos las frecuencias de luz AMARILLA Y AZUL juntas, junto a los otros colores se convierten en LUZ BLANCA PERFECTA Y BRILLANTE.

El SHEMA, o el “OIR Y OBEDECER”, ES EL BLANCO PERFECTO DE NUESTRO CREADOR.

Es Su justicia la que nos convierte, por dentro y por fuera.

Y ahora sabemos por qué la luz blanca se usa tan a menudo, en la Biblia, para ilustrar esta perfección.

Luz Blanca, Ropas Blancas

Es por eso que en el contexto de decirnos que compremos oro de Yahwéh, también se hace mención a vestirnos con ropas blancas.

“yo te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que veas.”[9]

Los ROPA BLANCA, desde una perspectiva física, contiene tanto ORO como AZUL mezclados juntos.

Si realmente tenemos la Instrucción de Elohim en nuestro interior representada por el oro, entonces naturalmente queremos Cumplir la Toráh de Yahwéh representada por el azul.

Al tener esos colores, nos vestimos de blanco.

Espiritualmente y simbólicamente hablando, esto es el OIR y el HACER la Toráh de Yahwéh.

Es por eso que Jacobo dijo lo que dijo:

“Pero sean practicantes de la palabra, y no solamente oidores, que se engañan a sí mismos.”[10]

No sólo debemos ser de oro interiormente oyendo los mandamientos, sino también de azul exteriormente recordándolos y haciéndolos.

Y al hacer ambas cosas, oyendo y haciendo nos vestimos con las blancas vestiduras de la Palabra de Elohim.

Para que no se nos encuentre desnudos y avergonzados.

Caminando por la Nueva Yerushalém

Cuando leemos que compremos oro refinado de Yahwéh, significa que debemos COMPRAR SUS MANDAMIENTOS.

Y que caminaremos por las CALLES DE ORO por la eternidad en la Nueva Jerusalén.

Eso significa simbólicamente que nuestros corazones se transformarán permanentemente para tener sólo la Toráh de Elohim dentro de nosotros.

Y ya no la ley del Pecado o la naturaleza de la carne. Nuestro deseo por la eternidad será seguir Su Torá.

Las Calles de Oro son simbólicamente las Calles de la Torá. Estaremos caminando en Su Torá por toda la eternidad.

Así que recordemos que caminar hoy en los mandamientos de Yahwéh es como un ensayo para cuando caminemos por las calles de oro en la Nueva Jerusalén.

Comprar sus mandamientos significa que nos va a costar algo, quizá algunos sacrificios personales.

Tengamos ánimo en no solamente oír sus mandamientos, sino también en cumplirlos.

Que Yahwéh nos ayude con el ejemplo de nuestro Adón Yahoshúa HaMashíaj a cumplir la Toráh de manera equilibrada como él lo hizo.

Sin religiosidad ni liberalidad.

Que Yahwéh nos dé una porción del poder del Espíritu de Santidad para recordar y poner por obra sus mandamientos.

Ese es mi deseo para todos nosotros. Shalom.


[1] Números 15:38-39

[2] Salmo 19:10

[3] Salmo 119:72

[4] Salmo 119:127

[5] Revelación 3:18

[6] Revelación 21:21

[7] Jeremías 31:33

[8] Deuteronomio 6:4-9

[9] Revelación 3:18

[10] Santiago 1:22

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