Nuestra Lucha en la vida

En esta oportunidad voy a tomar un pasaje de la Escritura donde se relata la lucha que tuvo Yaaqov con un enviado celestial, para interpretarlo y con ayuda de Yahwéh sacar enseñanzas. Recordemos el contexto. Yaaqov regresaba desde hasta donde había huido, escapando de su hermano Esaw, porque le había robado la bendición engañando a su padre Yitsjáq, planificado todo por su madre Rivqáh. Luego de unos años viviendo donde residía su tío Labán, hermano de Rivqáh, formó familia con dos hijas suyas y sus sirvientas, y tuvo once hijos. Ya en camino de regreso, Esaw es informado por medio de mensajeros con anticipación por Yaaqov, y se pone en movimiento para darle alcance antes de que llegue a él. Esto le causa mucho temor a Yaaqov, al no saber cómo está el corazón de su hermano, por lo cual ora a Yahwéh pidiéndole protección. Y luego está escrito en la Toráh:

Esa misma noche se levantó, y tomando a sus dos esposas, sus dos criadas y sus once hijos, atravesó el vado del Yaboq. Después de cruzarlos por la corriente, mandó cruzar todas sus posesiones. Yaaqov se quedó solo. Y un hombre estuvo luchando con él hasta que rompió el alba. Cuando vio que no había podido vencerlo, le torció la cadera a Yaaqov por la coyuntura, de modo que se le dislocó la coyuntura de la cadera mientras luchaba con él. Entonces dijo: “Déjame ir, que ya rompe el alba”. Pero él respondió: “No te dejaré ir, a menos que me bendigas”. Dijo el otro: “¿Cómo te llamas?” Él contestó: “Yaaqov”. Dijo él: “No te llamarás más Yaaqov, sino Yisrael (Lucha con el divino), porque has luchado con seres divinos y humanos, y has vencido”.Gén.32:23-29 (VIN)

Ese hombre es, sin lugar a dudas, un mensajero celestial, un “ángel” como suelen traducir en general las versiones en español. Algunos han interpretado esta lucha como que ocurrió literalmente, en cambio otros, que Yaaqov la tuvo soñando una visión. Sea como sea, nos enfocaremos en el mensaje profundo que contiene este pasaje, que va más allá de su entendimiento literal de sus palabras.

En primer lugar, tengamos presente que había llegado la noche cuando sucede este hecho. En la noche, más en lugares al aire libre, suele abundar la oscuridad, si es que no hay luna llena. Y esta oscuridad simbolizaría toda clase de dificultades que uno puede experimentar en la vida. Recordemos que Yaaqov, al no saber cómo reaccionaría su hermano, estaba como desesperado por el miedo, sobre todo para proteger a su familia. Y en ese estado es que le viene una gran prueba, una lucha con el enviado celestial. Pero esta lucha la podemos entender como la que tuvo Job, que también fue probado por un enviado celestial, como se consta en la Escritura:

Un día los hijos de ha’Elohim se presentaron delante de Yahwéh, y el Adversario [satán o acusador del hombre] vino junto con ellos. Yahwéh le dijo al Adversario: “¿Dónde has estado?” El Adversario le respondió a Yahwéh: “He estado dando vueltas por toda la tierra”. Yahwéh le dijo al Adversario: “¿Has notado a mi servidor Job? No hay nadie como él sobre la tierra, ¡un hombre intachable y recto que respeta a Elohim y se aparta del mal!”. El Adversario le respondió a Yahwéh: “¿No tiene Job una buena razón para servirle a Elohim? Porque Tú lo has cercado alrededor, a él y a su familia y todo lo que tiene. Has bendecido sus esfuerzos de modo que sus propiedades se esparcen por el país. Pero ponle la mano a todo lo que tiene y ciertamente te blasfemará en la cara”. Yahwéh le respondió al Adversario: “Mira, todo lo que él tiene está en tu poder; solamente no le pongas una mano a él”. El Adversario salió de la presencia de Yahwéh.Job 1:6-12 (VIN)

Observen que el Adversario del hombre, el mensajero creado para probar y acusar, ha ofrecido un argumento del que se obtiene una enseñanza. Propone algo que en general sucede en la vida de muchos, y es que son grandes fieles al Todopoderoso cuando todo está muy bien, cuando se tiene todo, trabajo, dinero, bienes suficientes, comodidad, familia, disfrutes por doquier, etc. Pero ¿qué sucede cuando falta algunas o muchas de esas cosas mencionadas? En ese caso muchos suelen perder la fe y sufrir en exceso. ¿Por qué? Porque están esclavizados a las cosas del mundo, a que todo tiene que estar bien, y no tienen fortaleza espiritual para enfrentar las dificultades. Y Job será probado en este sentido, no sólo perdiendo bienes materiales, sino también, y al mismo tiempo, sus hijos. Sólo le quedó su esposa que, para el colmo, le pedía que blasfemara al Todopoderoso por lo que había perdido. Pero Job, que estaba espiritualmente fuerte, gracias a refugiarse en el Todopoderoso, lo aceptó con resignación y valentía, y no se enojó con su Creador, al contrario, mantuvo su respeto por Él. Y luego, como ha salido victorioso, el adversario le pide a Yahwéh que lo pruebe más aún, afectando su salud, cosa que le es concedida.  Job experimenta una gran enfermedad que lo debilita anímicamente, le hace decir cosas erróneas, pero sin faltar el respeto a su Creador y Amo Celestial.

Esta es la clase de lucha que podemos entender en Yaaqov con el mensajero celestial, un enviado a probar su fortaleza de fe y su capacidad para hacer frente a los problemas de la vida, para ver si espiritualmente estaba preparado para salir victorioso en una situación apremiante, cuando la mente comienza a tambalear con pensamientos que generan dudas e incertidumbre, que luego pueden desembocar en el miedo, y en algunos casos hasta en grandes tristezas o depresiones.

¿Y qué sucedió con Yaaqov? Dice: “Cuando vio [el enviado] que no había podido vencerlo, le torció la cadera a Yaaqov por la coyuntura, de modo que se le dislocó la coyuntura de la cadera mientras luchaba con él.“. Tanto Yaaqov, como Job, reciben daño físico luego de que ya habían superado una gran prueba. Pero es cierto que hay una diferencia porque Yaaqov vence a su adversario, pero queda con el daño. En cambio, Job, cuando sufre su enfermedad y resiste, luego Yahwéh lo cura y le da el doble de las bendiciones que tenía antes para seguir más feliz, concluyendo su vida con plena satisfacción. En ambos casos podemos extraer diferentes enseñanzas.

Con Job aprendemos que los sufrimientos son pruebas para nuestra fe, que debemos prepararnos antes de que lleguen, cuando estamos bien, para pasarlas con éxito con la esperanza firme de que todo lo que vendrá será mejor y para bien. Como decía el apóstol Shaúl de Tarso (Pablo, en Rom.8:28, VIN): “Sabemos que Yahwéh hace que todas las cosas contribuyan al bien de los que lo aman, de los llamados conforme a su propósito.“. Y con Yaaqov aprendemos que, aunque podamos vencer en todas las pruebas, no debemos ignorar que es gracias al Todopoderoso que obtenemos las victorias. Por eso le deja un daño físico, para que se mantenga humilde y con respeto a Yahwéh, no olvidando que de Él depende para vencer. Y Pablo también experimentó esto que digo con Yaaqov, pero en cuanto a su obra de difundir la Buena Nueva, cuando contó lo siguiente:

Y para que no me exalte desmedidamente por la grandeza de las revelaciones, se me ha dado un aguijón en la carne, un mensajero del satán [del adversario], que me abofetee para que no me enaltezca demasiado. En cuanto a esto, tres veces he rogado al Maestro que lo quite de mí; y me ha dicho: “Mi gracia te basta, porque mi poder se muestra perfecto en tu debilidad”. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder del Mesías. Por eso me complazco en las debilidades, afrentas, necesidades, persecuciones y angustias por la causa del Mesías; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.2Co.12:7-10 (VIN)

Y así también posiblemente Yaaqov ha vencido, y como recuerdo de su fortaleza al vencer a un enviado celestial, recibe de su adversario lo que sería como un “aguijón en el cuerpo”. Para que en esa debilidad se hiciera más fuerte, porque la fortaleza era provista por el Todopoderoso, tal como fue con Shimshón (Sansón). Y Pablo nos enseña que debemos luchar en el poder del Mesías, aún con todas nuestras dificultades físicas. Porque el Mesías intercede para recompensarnos con fuerzas en nuestras debilidades. Entonces tendremos conciencia de que en las dificultades podemos ser más valientes para obtener éxitos. Seguramente recordarán al hombre que no tiene brazos ni piernas, de nombre Nick Vujicic, sin embargo, tiene una gran fortaleza espiritual que le permitió aprender a hacer de todo igualmente con lo que tiene, incluso llegó a tener una familia, y el Altísimo lo bendijo para que ayudara a otros con su ejemplo e incentivaciones, las que pueden ver en videos de YouTube. Por eso decía también David:

El rey no se salva por su gran ejército; ni escapa el soldado por su mucha fuerza; de nada vale el caballo para la victoria, a nadie podrá librar con su gran fuerza. Yahwéh vela por los que lo honran, por los que esperan en su amor, para librar sus vidas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre.Salm.33:16-19 (VIN)
No premia la fuerza del caballo, ni valora la rapidez del hombre; Yahwéh valora a los que lo honran, a los que dependen de su fiel cuidado.Salm.147:10-11 (VIN)

Yahwéh nos ayuda, pero eso no será sin un compromiso de preparación espiritual para vencer. Porque si uno está esclavizado a las pasiones carnales, sin entrenamiento espiritual, es difícil que el Altísimo ayude con fortaleza, porque esa clase de vida en la carne o mundana desagrada al Amo del Universo, porque provoca el alejamiento de una persona de Él. Por eso debemos honrar a Yahwéh ejercitando nuestro espíritu y haciendo su Voluntad, y esto debe hacerse trabajando con nuestra manera de ser, con nuestro carácter, limpiando nuestra alma de las imperfecciones pecaminosas. Esto lo explicaba muy bien Pablo, cuando dijo:

Ustedes saben que en una carrera todos corren, pero solamente uno recibe el premio. Pues bien, corran ustedes de tal modo que reciban el premio. Los que se preparan para competir en un deporte, evitan todo lo que pueda hacerles daño. Y esto lo hacen por alcanzar como premio una corona que en seguida se marchita; en cambio, nosotros luchamos por recibir un premio que no se marchita. Yo, por mi parte, no corro a ciegas ni peleo como si estuviera dando golpes al aire. Al contrario, castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado después de haber enseñado a otros.1Co.9:24-27 (VIN)

El Altísimo nos ayudará a ganar, tanto la victoria final de obtener la vida eterna, como las victorias en las pruebas con los problemas de la vida. Pero debemos entrenarnos espiritualmente como lo hace un atleta de olimpíadas, cuidándose para estar en mejor forma, y en nuestro caso atendiendo al “cuerpo espiritual”. Con el fortalecimiento espiritual debe lograrse el control de las pasiones carnales, y así uno se despega de lo mundano, de la vida puramente animal. Y aquí Pablo también da un mensaje para aquellos que sean escogidos para ser líderes de grupos, para que sepan que más que todos los demás deben prepararse sobre todo con el ejemplo, mostrando frutos verdaderos para que los dirigidos vean que uno practica lo que predica. Y todos debemos saber contra quién estamos luchando. Porque no competimos con otras personas, sino que luchamos contra las provocaciones de enviados celestiales o espíritus malignos, sin que nos demos cuenta. Y esto también lo ha dejado claro Pablo:

Por lo demás, fortalézcanse en el Maestro y en el poder de su fuerza. Vístanse de toda la armadura de Elohim, para que puedan hacer frente a las intrigas del Acusador; porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales.Ef.6:10-12 (VIN)

Comprendan este consejo: “fortalézcanse en el Maestro y en el poder de su fuerza“. Esto significa vivir en el Mesías, recordando cómo él también venció al Acusador (al satán), el enviado celestial para probarlo, tal como ocurrió cuando fue llevado al desierto. El Mesías también tuvo su lucha como Yaaqov y Job. Recuerden que Yahoshúa nuestro Mesías era totalmente humano cuando estuvo en el mundo; y aunque tenía la guía del Espíritu de Yahwéh, carnalmente estaba expuesto a las tentaciones mundanas. Sin embargo, las venció a todas con firmeza, porque estaba preparado para ello aferrándose a la obediencia a los Mandamientos del Altísimo. Y Pablo también dice que nos vistamos de la armadura de Elohim, o sea de Yahwéh, y ésta tiene que ver con entrenarse estudiando Su Palabra, Sus Mandamientos, y con las plegarias constantes solicitándole Su Ayuda. Porque tenemos nuestra lucha, tanto contra los embates del enviado celestial acusador, como de espíritus malignos que andan con hambre de hacer caer a los que deciden ser fieles a Yahwéh. Esto no significa que uno sea poseído por demonios en general como en las películas, no, porque la lucha es indirecta si una persona tiene fe, como en el caso de Job. Esos espíritus están para provocar tentaciones a la debilidad carnal, para intentar que tropecemos al momento de mantener la obediencia a los Mandamientos del Altísimo, o para que perdamos la fe provocando tristezas. Pero claro que también hay espíritus malignos que poseen personas sin presencia del Altísimo en su alma. Y para escapar de eso, también dice luego Pablo:

Por esta razón, tomen toda la armadura de Elohim, para que puedan resistir en el día malo, y después de haberlo logrado todo, quedar firmes. Así que permanezcan firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, vestidos con la coraza de justicia y calzados sus pies con la preparación para proclamar la Buena Noticia de paz. Y sobre todo, ármense con el escudo de la fe con que podrán apagar todos los dardos de fuego del maligno. Tomen también el casco de la salvación y la espada del espíritu, que es la palabra de Elohim, orando en todo tiempo en el espíritu con toda oración y ruego, vigilando con toda perseverancia y ruego por todos los consagrados.Ef.6:13-18 (VIN)

Pablo nos detalla la armadura del Todopoderoso, para resistir contra el acusador o el maligno. Es la fe la que debe aferrarse a esa armadura para transformarla en escudo protector. Y para ello la fe debe llenarse con la Verdad Celestial, la cual permitirá hacer lo que es justo ante la Mirada de Yahwéh. Y Él, teniendo nosotros esa fe obediente a Sus Mandamientos, nos provee una espada, que es el fortalecimiento del espíritu con sabiduría de la Palabra del Altísimo. Y junto a esto, insistir con la oración para completar esa fuerza, y para mantener unida la fuerza de la congregación, ya sea en la familia o con otros hermanos en la fe. Pero también esa fe debe funcionar como escudo personal, al no quedarnos en el suelo rendidos cuando tropezamos en desobediencia, porque la sangre del Mesías nos quitó la condenación de la Toráh, lo cual no significa que ya no debamos obedecer los Mandamientos y pecar libremente, porque en tal caso sí uno puede perderse para siempre. La fe es un motor que nunca debe apagarse por nada, ni por ningún mal paso ni contratiempo. Cuando se tropieza, inmediatamente hay que levantarse sin demora ni estancamiento en la tristeza; reconocer el error y seguir intentando corregirlo hasta eliminarlo. Porque nuestro Padre Celestial es infinitamente paciente para con aquellos que están en la lucha por rectificarse.

Amigos, debemos tener muy bien en cuenta para qué estamos en la vida. O decidimos vivir a ciegas, es decir, como animales sin entender que la realidad del mundo está manipulada por la influencia de seres espirituales, ya sea para ponernos a prueba al momento de serle fieles al Todopoderoso, o para hacernos perder el rumbo en la necedad hacia la ruina de la vida y hacia la muerte eterna. O comprendemos que las guerras, los terroristas, las depravaciones, las idolatrías, todo tipo de violencia y asesinatos, las adicciones, las obscenidades, cualquier clase de mal, son provocadas por espíritus malignos en las personas que están alejadas de la Verdad de Yahwéh y de su Inspiración. Y a través de esas personas perdidas, los malignos tratan de afectar negativamente a los que desean vivir en paz con el Altísimo, tanto directa como indirectamente, sobre todo utilizando actualmente la poderosa arma que es internet. Pero no alcanza sólo con el deseo de vivir en paz, sino también con el compromiso que describí en este estudio, de saber contra quienes luchamos y ponernos en acción. Por eso decía el emisario discípulo de Yahoshúa, Yaaqov, conocido también como Stgo.:

¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre ustedes? ¿No surgen de sus mismas pasiones que combaten en sus miembros? Codician y no tienen; matan y arden de envidia, pero no pueden obtener. Combaten y hacen guerra. No tienen, porque no piden. Piden, y no reciben; porque piden mal, para gastarlo en sus placeres. Gente adúltera, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Elohim? Por tanto, cualquiera que quiere ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Elohim. ¿O suponen que en vano dice la Escritura: “Él anhela celosamente el espíritu que hizo morar en nosotros”? Pero la gracia que nos da es aún mayor; por eso dice: “Yahwéh se opone a los arrogantes, pero da gracia a los humildes”. Así que sométanse a Elohim; opónganse al Acusador, y él huirá de ustedes. Acérquense a Elohim, y él se acercará a ustedes. Limpien sus manos, pecadores; y purifiquen sus corazones, ustedes indecisos.Stg.4:1-8 (VIN)

Si uno decide vivir en la necedad, entonces se hace amigo del mundo, pues no le interesa nada que tenga que ver con lo espiritual, ni con Mandamientos del Todopoderoso. Por lo tanto, se hace enemigo del Altísimo, y queda expuesto a los más duros sufrimientos sin esperanza ni fortaleza para vencer ante los ataques del Acusador o de seres malignos. Por eso conviene acercarse al Amo del Universo y someterse a Él, más aún a través de Su Mesías, para obtener plena fortaleza y protección en el camino de rectificación del alma, purificándola con la obediencia a la Voluntad de Yahwéh. Cuando uno se entrega al Todopoderoso y comienza a vivir verdaderamente en el espíritu del Mesías, puede protegerse de cualquier peligro, puede hacer frente a cualquier prueba y salir victorioso en cualquier lucha con las intervenciones del Adversario celestial u otro espíritu. Entonces cualquier espíritu que enfrentemos huirá de nosotros al “romper el alba“, al “amanecer del día” que hace desaparecer cualquier oscuridad o sufrimiento, como dice la Escritura (en Job 11:16-18, VIN): “Entonces te olvidarás de tu sufrimiento; lo considerarás como aguas que ya pasaron. La vida te será más resplandeciente que el mediodía; brillarás, serás como la alborada. Estarás confiado, porque hay esperanza; y atrincherado, descansarás seguro.“. Pero esto depende de nuestra preparación para estar fuertes y vencer de la Mano de Yahwéh, como dijo David (en Salm.37:3-6, VIN): “Confía en Yahwéh y haz el bien, vive en la tierra y practica la Verdad; busca el favor de Yahwéh, y Él te concederá los deseos de tu corazón. Déjale todo a Yahwéh, confía en Él, y Él obrará: hará brillar como la luz tu vindicación, y la justicia de tu caso como el sol de mediodía.“.  Y por este camino no habrá tristeza que dure mucho o que dañe el alma, ni habrá preocupación mundana que desespere. El espíritu estará firme y fuerte para sobrepasar cualquier problema. Y se comprenderá que sólo dependemos de Yahwéh para ser felices, y no de cosas o personas. Porque, aunque uno se quede solo y con lo necesario para subsistir, también puede vivir feliz si camina haciendo la Voluntad del Padre Celestial, y más aún de la mano del Mesías.

Y como dije antes, lo dicho en este estudio no sólo sirve para todos en general, más aún para aquellos que les toca ser líderes de grupos, o pastorear rebaños. Y Pablo nos ha dejado gran enseñanza al respecto:

Esto es muy cierto: Si alguien aspira al cargo de supervisor, desea una buena obra. Ahora bien, es necesario que el supervisor sea irreprensible, esposo de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, apto para enseñar; no dado al vino; no violento, sino amable; no contencioso ni amante del dinero. Que gobierne bien su casa y tenga a sus hijos en sujeción con toda dignidad. Porque si alguien no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la comunidad de Yahwéh? Que no sea un recién convertido, para que no se llene de orgullo y caiga en la condenación del Acusador. También debe tener buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en el reproche y la trampa del Acusador.1Ti.3:1-7 (VIN)

Los líderes deben ser los que más deben prepararse para enfrentar al Acusador, aunque sepan vencer a los espíritus malignos, porque aquel buscará hacerle guerra más que a otros, así como eligió a los líderes Yaaqov y Job. Deben entrenarse con prudencia y estar listos para recibir todo tipo de ataques. Por eso un líder debe ser alguien consagrado en la fe, alguien que ya esté entrenado para vencer, y que demuestre con los frutos que menciona el Apóstol.  Debe ser un ejemplo de persona que muestre en el camino del Mesías por dónde deben ir sus guiados. Así como también Shimón Kefá (Pedro) aconsejó:

A los ancianos entre ustedes les exhorto, yo anciano también con ellos, testigo de los sufrimientos del Mesías y también participante de la gloria que se ha de revelar: Apacienten el rebaño de Yahwéh que está a su cargo, cuidándolo no por obligación, sino de buena voluntad según Elohim; no por ganancias deshonestas, sino de corazón; no como teniendo dominio sobre los que están a su cargo, sino como ejemplos para el rebaño. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, ustedes recibirán la inmarchitable corona de gloria. Asimismo ustedes, jóvenes, estén sujetos a los ancianos; y revístanse todos de humildad unos para con otros, porque: “Yahwéh se opone a los arrogantes pero da gracia a los humildes”. Así que humíllense bajo la poderosa mano de Yahwéh para que él los exalte al debido tiempo. Déjenle a él todas sus preocupaciones, que él se interesa por ustedes. Sean sobrios y manténgase alerta. Su adversario, el Acusador, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar. Opóngansele, firmes en la fe, sabiendo que los mismos sufrimientos se van cumpliendo entre sus hermanos en todo el mundo. Y cuando hayan padecido por un poco de tiempo, el Elohim de toda gracia, quien los ha llamado a su eterna gloria en el Mesías Yahoshúa, él mismo los restaurará, los afirmará, los fortalecerá y los establecerá.1Ped.5:1-10 (VIN)

También a los jóvenes les exhorta Pedro para que sean humildes para no caer en la insolencia, en la falta de respeto a los ancianos líderes. Para que no sean como Qóraj, que se rebeló ante Moisés y contagió a otros, y el Todopoderoso los castigó. El Acusador ataca por todos los frentes, tanto a los líderes como a los guiados. Todos deben protegerse unidos en la humildad que enseñó el Mesías, para ser como un cuerpo santo y armonioso, cada cual, cumpliendo su función determinada, creciendo juntos y sirviéndose el uno al otro, sin buscar vanagloria, sino pensando siempre en el bien del prójimo, con amor altruista. Tal como enseñó Pablo (en Rom. 15:1-2, VIN): “Así que, los que estamos más seguros debemos sobrellevar las debilidades de los inseguros y no complacernos a nosotros mismos. Que cada uno de nosotros complazca a su prójimo en lo bueno, para edificación.“. Como también ha dicho (en Rom. 13:8, VIN): “No le queden debiendo nada a nadie, sino el amor mutuo; pues el que ama al prójimo ha cumplido con la Toráh.“.

Hermanos, debemos prepararnos porque vienen tiempos cada vez más difíciles. Tiempos en que la fe correcta escaseará y, como dijo Juan (en 1Jn 5:19, VIN): “Sabemos que somos de Elohim y que el mundo entero está bajo el maligno.“. Aumentarán los vencidos por el maligno, y estos a su vez contagiarán el rumbo perdido a otros. La maldad y el pecado abundará, tal como lo advirtió el Mesías en Mat.24:

Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros. Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos; y por el aumento de la violación de la Torah, se enfriará el amor de muchos. Pero el que persevere hasta el fin se salvará.Mat.24:10-13 (VIN)

Y también nos advirtió de los engañadores, cuando dijo (en Mat 24:4-5, VIN): “Miren que nadie los engañe; porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy el ungido”, y engañarán a muchos.“. Más que a falsos Mesías, se puede referir a quienes enseñan en el nombre del Mesías erróneas enseñanzas, engañando a los que aprenden. Y de estas personas dijo también Pablo (en 2Co 11:13-15, VIN): “Porque los tales son falsos enviados, obreros fraudulentos disfrazados como enviados del Mesías. Y no es de maravillarse, porque el satán mismo se disfraza como mensajero de luz. Así que, no es gran cosa que también sus servidores se disfracen como servidores de justicia; pero su fin será conforme a sus obras.“. Y por eso no hay nada mejor que prepararse con la Verdad, con la Palabra de Yahwéh que está en las Escrituras, para descubrir a los engañadores, para protegerse de los engaños. Es por eso hermanos que debemos saber bien contra quienes luchamos, y pelear la batalla de la fe para rectificarnos y agradar al Todopoderoso, porque Él nos ayudará a vencer en todas las pruebas. Y como también dijo Pablo (en 1Co 10:13, VIN): “No les ha venido ninguna prueba que no sea humana; pero Elohim es fiel y no dejará que reciban pruebas mayores de las que pueden soportar, sino que junto con la prueba dará la salida, para que la puedan resistir.“.

Gavriel Manfredi

Colaborador y hermano en la fe de la Asamblea de Yahwéh Internacional.

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4 comentarios en “Nuestra Lucha en la vida

  1. Hola hnos bendiciones desde árgentina .iglesia israelita del nuevo pacto.me encantaria recibir material de Uds. Bendiciones

    • Saludos Pablo.

      Nosotros no hacemos envío de estudios. Le sugiero que los tome de esta web en la sección de Recursos, y también le sugiero que investigue en la web Senda Antigua del maestro José Alvarez de Puerto Rico, cuyo link es el siguiente:

      http://sendaantigua.net/

      Bendiciones.

  2. Edificante estudio !!!! Si lo pongo en práctica me va a ayudar en estos momentos de prueba; he andado triste y desesperado. Pero la Palabra de Jehová, Yawue, me ayudará.

    • Saludos Tomas.

      Me alegra que el estudio le haya animado en su momento de prueba para poner en práctica lo que allí se sugiere, y que tiene que ver con lo relacionado con la restauración de la Fe Hebrea para una mejor relación con el Todopoderoso Yahwéh. Nunca dude de que el Todopoderoso lo ayudará, confíe plenamente en Él y en su Hijo Yahoshúa el Mesías orando cada día. Y para empezar le aconsejo estudiar mucho, porque eso lo bendecirá con Sabiduría del Altísimo y fortaleza espiritual. Quizás necesite comenzar a hacer incapié en un tema tan importante como es el Nombre Sagrado y correcto de nuestro Padre celestial que es Yahwéh. Lo invito a escudriñar sobre el tema en la siguiente web del maestro José Alvarez, buscando los estudios en la sección “El Nombre Sagrado”:

      http://sendaantigua.net/estudios/

      Bendiciones.

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