PONIENDO LA MIRADA EN ÉL.

Por: Rocío Cantú-Mora.

Casi todos reconocen la habilidad que tenemos las mujeres para realizar varias actividades a la vez. 

Recuerdo cuando mi hija mayor era una bebé, yo me las arreglaba bastante bien (aparentemente) para cuidar de ella y también era capaz de cocinar, limpiar la casa y hasta de realizar algún proyecto de costura, todo esto sin ayuda doméstica. 

Esta capacidad multitareas puede ser un arma de dos filos.  En ocasiones, por desear controlar muchas cosas estamos expuestas a descuidar alguna de ellas.  La prueba de ello es que, confiadas en dicha habilidad femenina, algunas mujeres piensan que son capaces de conducir un auto, maquillarse y hacer una llamada telefónica ¡al mismo tiempo!… con consecuencias poco convenientes.

En mi caso particular, me di cuenta de que estaba siempre muy fatigada. La realidad era que no me daba el tiempo necesario para priorizar o mis prioridades eran equivocadas.

Estaba dejando de lado un aspecto trascendental en la vida de todo creyente: la oración y el estudio de la Escritura. 

Si lo observamos en perspectiva, estaba dejando de hacer lo más importante para realizar otras actividades que los demás podían notar. Inconscientemente puse mis ojos en la opinión que mi esposo y mis conocidos tenían de mí. Muy en el fondo deseaba encajar en el estereotipo de “la esposa y la madre perfecta”.  Quité mis ojos de aquél que me guía, el Mesías Yahoshúa.

Colocando los ojos en aquél que me guía

Si quitamos la vista de nuestro modelo a seguir, nuestro Maestro, dejaremos de lado lo más importante: la relación estrecha con nuestro Padre Celestial Yahwéh, de quien depende nuestra vida y todo lo que hagamos en ella.

Yahoshúa nos enseñó a mantener una comunicación constante y estrecha con Yahwéh.  Es por eso que el Mesías tenía éxito, pues el Eterno le guiaba y le fortalecía en los momentos de debilidad y angustia.

Meditemos diariamente en la Palabra de Yahwéh y pongamos nuestra jornada en manos de Él pues es quien nos sustenta, de esa manera tendremos la claridad mental para cumplir con las labores requeridas libres de ansiedad y fatiga pues seremos capaces de establecer prioridades para evitar desgastar nuestra fuerza y terminar el día totalmente exhausto.

Recordemos: “puesta la mirada en Yahoshúa, el autor y consumador de nuestra fe; quien por el gozo que le esperaba sufrió el madero, sin hacer caso de la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Elohim”. 

Hebreos 12:2 (Versión Israelita Nazarena).
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1 comentario en “PONIENDO LA MIRADA EN ÉL.”

  1. Muy cierto! Y además de dejar nuestras cargas en el Mashiaj, como él mismo nos pide que hagamos, nuestra vida toda tiene sed de Elohim vivo como dice el salmo. Si no atendemos a esto, nos vamos apagando. Gracias Rocío!

Los comentarios están cerrados.

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