¿Por qué en algunas Biblias dice en el Salmo 22:16 “horadaron mis manos y mis pies”

PREGUNTA:

¿Por qué en algunas Biblias dice en el Salmo 22:16  “horadaron mis manos y mis pies”, mientras que en otras dice “como leones magullaron mis manos y mis pies”? ¿Cuál es la lectura correcta?

RESPUESTA:

A través de todas las épocas de la Era Común los discípulos del Mesías Yahoshúa han considerado el Salmo 22 como un salmo profético sobre el Mesías. Entre las muchas expresiones de ese salmo que tuvieron un cumplimiento profético en la ejecución de Yahoshúa está la del verso 16, que dice así:

Porque perros me han rodeado, me ha cercado una cuadrilla de malvados; horadaron mis manos y mis pies. (Reina Valera Restaurada)

Perros me rodean; una turba de malvados me acorrala, atraviesan mis manos y mis pies. (VIN2012)

Sin embargo, otras versiones han traducido la última frase de manera diferente, así:

“Porque perros me han cercado; la asamblea de malhechores mismos me ha circundado. Como un león [acometen] mis manos y mis pies. (Traducción del Nuevo Mundo)

“Perros me rodean; una turba de malvados me acorrala, como leones [me magullan] las manos y los pies. (VIN2007)

¿Por qué existe esa diferencia en cuanto a la traducción de la frase final de ese verso? ¿Cuál es la traducción correcta? La diferencia estriba en lo siguiente: Los que traducen “como leones…” siguen fielmente el Texto Masorético, que dice literalmente,  (kaarí yadáy weragláy), esto significa: como león mis manos y mis pies.

Mientras que los que traducen diferente es porque siguen una lectura de un manuscrito hebreo más antiguo que el Texto Masorético, que se refleja en la Septuaginta Griega (y también en el Texto Arameo de la Peshita), que dice al final (21:17):  (óruxan jeirás mou kai pódas), esto significa: horadaron mis manos y pies).

Hay que recordar que el Texto Masorético data de alrededor de 900 años después del Mesías, mientras que la Septuaginta Griega data de alrededor de 250 años antes de la Era Común. Así que la Septuaginta es más antigua que el Texto Masorético por más de 1,000 años.

Por lo tanto, es obvio que la Septuaginta se tradujo de manuscritos hebreos muy antiguos que leían aquí kaarú (horadan) en lugar de kaarí (como león). Y esto está hermosamente confirmado por los Rollos del Mar Muerto, que dicen en este pasaje kaarú (horadan). Y esos Rollos del Mar Muerto datan de alrededor de 200 años antes de la Era Común. Por lo tanto esa debe ser la lectrura original de este pasaje. La lectura del Texto Masorético es mas reciente y a todas lucen incongruente.

No es extraño ni insólito que al hacer copias a mano de documentos hebreos se confunda la waw con la yod; de hecho, en algunas palabras son intercambiables esas dos letras. Por ejemplo, las palabras hayah y hawah tienen el mismo origen y significado, aunque una se escribe con yod y la otra con waw. (Y es evidente que de esas palabras raíces proviene el nombre Yahwéh). Así en nuestro texto, es fácil entender cómo en lugar del original kaarú algún copista posterior escribió por error karí y así pasó a manuscritos ulteriores hasta llegar al Texto Masorético. (Ese es sólo uno de los muchos errores que tiene el Texto Masorético). Por eso el descubrimiento de los Rollos de Qumrán reviste tanta importancia para el correcto entendimiento de las Escrituras, tanto en éste como en muchos otros pasajes. Y por eso es que los escritos del Nuevo Pacto concuerdan en sus citas con la Septuaginta, porque en realidad estaban citando de los mismos manuscritos hebreos antiguos que se utilizaron para la Septuaginta.

¿Y por qué decimos que es incongruente la lectura del Texto Masorético en este pasaje? Porque falta un verbo en esa frase final. Note: kaarí yadáy weragláy, esto es: “como león mis manos y mis pies”. ¡Falta un verbo ahi, es una frase defectuosa! Si esa fuera la lectura correcta, ¿que significaría? El verbo que suele ponerse en elipsis en hebreo (o sea, que no se escribe pero se sobreentiende) es el verbo ser. Si alguien dice que en esa frase hay un verbo en elipsis, ese tiene que ser el verbo “son”, “como león son mis manos y mis pies”. Pero semejante frase no tendría ningún sentido. Por eso es que los traductors que siguen el Texto Masorético se ven obligados a interpolar ahí el verbo “acometen” o “magullan” para que la frase tenga algún sentido. Sin embargo, los Rollos de Qumrán tienen una lectura perfectamente armoniosa y que hace sentido: kaarú yadáy weragláy, esto es: “horadaron mis manos y mis pies”. Y eso fue exactamente los que le hicieron los verdugos a Yahoshúa cuando lo enclavaron en un madero por las manos y los pies.

Resumiendo las lecturas:

Rollo de Qumrán: horadaron mis manos y mis pies. (250 años antes del Mesías)

Septuaginta Griega: horadaron mis manos y mis pies. (250 años antes del Mesías)

Peshita Aramea: horadaron mis manos y mis pies. (Aprox. Siglo 1)

Texto Masorético: como león mis manos y mis pies. (900 años después del Mesías)

Creo que los lectores son capaces de juzgar con juicio justo.

Yosef

Yosef Álvarez

Anciano fundador de la Asamblea de Yahweh Internacional, Escuela Hebraica y la revista digital Senda Antigua. Traductor y editor principal de la biblia Versión Israelita Nazarena.