¿Quiere Usted Subir? Tendrá que Bajar Primero

Todo el mundo quiere estar arriba. Pero a nadie le gusta estar abajo.

Todo el mundo quiere estar siempre alegre, y evitar el sufrimiento. Pero a nadie le gusta atravesar momentos difíciles.

Después de todo, ¿a quién le gusta sufrir? A nadie. Pero a veces es inevitable.

Y, como seres humanos que somos, es posible que el desánimo toque a nuestra puerta cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles.

Esto siempre ha sido así, y no es un asunto nuevo. Desde tiempos antiguos, los patriarcas y grandes hombres de fe de la Escritura tuvieron que atravesar procesos en los cuales se vieron abajo.

Muy, pero muy abajo.

Tan solo lea la historia de Job, y verá lo que le digo.

De igual forma, nosotros en ocasiones atravesamos momentos muy bajos en nuestra vida. Estos momentos pueden venir de diversas formas: escasez económica, condición de salud, relaciones familiares difíciles, etc.

Pero no se deje vencer por esos momentos. Aunque es un hecho que tenemos que bajar -es parte del ciclo de la vida mientras estemos bajo este sistema mundial- el Padre ha prometido hacernos subir en su momento propio.

“Yo descenderé contigo a Egipto y yo también te haré volver…”Génesis 46:4 (RVR2016)

Estas palabras que acabo de citar las pronunció el Todopoderoso Yahweh a Jacob. Le advirtió que tenía que descender a Egipto, pero le prometió que iba a retornar a su tierra y lo bendeciría con una gran nación.

En este verso, y otros mas en la Escritura, el uso de la palabra descender tiene un significado especial, del cual podemos derivar una enseñanza. Veamos…

El uso de la palabra “descender” en la Escritura

Con frecuencia, la Escritura habla de descender cuando alguien tenía que salir de la tierra donde estaban radicados a otro lugar. En el sentido figurado, era como ir de un lugar superior a otro inferior; de una posición de abundancia a una de escasez; o incluso de una posición espiritual alta a una mas baja.

Veamos algunos ejemplos:

  • Génesis 12:10: Abram descendió a Egipto debido a una hambruna que había en su tierra.
  • Génesis 26: Isaac descendió y habitó en Guerar (la Escritura no dice literalmente que descendió, pero lo podemos deducir porque en el verso #23 dice que subió a Beer-seba).
  • Génesis 37: José fue obligado por sus hermanos a descender a Egipto.

Es interesante notar que la palabra Egipto en hebreo es Mitsráyim. Esta palabra está conectada con el término meitsar, que significa estrechez. Un nombre muy adecuado para un lugar al que hay que descender para llegar, ¿no cree?

En efecto, el hecho de que Abram, Isaac y José tuvieran que descender para llegar a esos lugares tiene doble connotación.

Primero, en el sentido literal estaban viajando de un lugar geográficamente mas alto hacia otro mas bajo. De ahí que sea apropiado hablar de descender.

Por otro lado, en el sentido simbólico también tuvieron que descender a condiciones inferiores de vida. Abram e Isaac descendieron a una tierra extraña debido a una hambruna en su región, y José fue obligado a descender a Egipto debido a los celos de sus hermanos. Y todos tuvieron que atravesar adversidades en los lugares a los que descendieron.

Pero, de la misma manera que descendieron, Yahweh los hizo ascender a un nivel mas alto.

Todo lo que baja, tiene que subir

Bueno, quizás no todo lo que baja, sube. Pero en este caso Abram, Isaac y José sí subieron.

Luego de habitar un tiempo en Egipto, Abram fue bendecido por Yahweh y adquirió muchas posesiones (Génesis 13:1 – 2). En otras palabras, ascendió aun nivel espiritual y económico mayor.

Isaac fue prosperado en la tierra de Guerar, al punto en que tuvo varios problemas con los habitantes de allí y básicamente lo hicieron marcharse (Génesis 26). Nuevamente, vemos otro ejemplo de subir a un nivel mayor.

Y José, bueno, ya conocemos la historia sobre cómo llegó a ser bendecido y prosperado en Egipto, hasta llegar a ser el segundo al mando después del Faraón.

¿Qué enseñanza podemos derivar de estos ejemplos?

Al igual que los patriarcas, en nuestra vida tenemos momentos de descenso. Son procesos necesarios e inevitables.

Estos momentos bajos no debemos verlos como algo negativo. Son procesos que el Todopoderoso permite en nuestra vida para traernos una enseñanza y hacernos crecer como creyentes.

Quizás sintamos que estamos en Mitsráyim –en estrechez espiritual– y no veamos una salida. Pero Yahweh, al igual que lo hizo con los patriarcas, nos ha prometido su protección y ayuda.

“Aunque afligido yo y necesitado, Yahweh pensará en mí; mi ayuda y mi libertador eres tú; Poderoso mío, no te tardes.”Salmos 40:17 (RVR2016)

Es interesante destacar que los patriarcas no fueron bendecidos en su tierra, sino en una tierra extranjera. Tuvieron que descender a una tierra extraña para ellos –tierra llena de paganismo y en la que practicaban una fe diferente– y atravesar un proceso para alcanzar un nivel superior.

Quizás nosotros pensemos que nuestra mayor bendición está en los lugares altos. Después de todo, ¿a quién no le gusta estar en los lugares altos, llenos de abundancia y bendición? Sería ideal que toda nuestra vida fuera un continuo ascenso, sin momentos bajos.

Pero la Escritura nos muestra lo contrario. Es en los lugares mas bajos donde somos probados, de modo que podamos madurar y seamos aptos para ser portadores de bendición. Es en esos lugares bajos donde Yahweh forja nuestro carácter, de modo que reflejemos la mente del Mesías. Y es precisamente en esos lugares bajos donde recibimos esa bendición que tanto anhelamos.

De modo que, si usted está pasando por un momento bajo en su vida, no se desanime. Tome fortaleza en las promesas de Yahweh, sabiendo que este proceso tiene un propósito y traerá bendición a su vida posteriormente.

Y si siente que, literalmente, vive en Mitsráyim (quizás la situación en la región donde usted vive no es la mejor), no tema. Aférrese a la promesa de la venida del Mesías Yahoshúa, y en que él nos hará subir de Egipto a la tierra prometida.

Esa es nuestra esperanza mayor.

“aguardando aquella feliz esperanza, y la manifestación gloriosa del Gran Poderoso, y de nuestro Salvador Yahoshúa el Mesías”Tito 2:13 (RVR2016)

Ángel Candelaria

Colaborador en el área de informática de AYIN. Autor del libro ¿Fiestas Judías... o Fiestas de Yahweh? Profesor de música, guitarrista y director musical de AvdeYah.

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