Saray, esposa de Avram.

Por: Francy González

SARAY, que significa “mi princesa”, fue el nombre que se le dio al nacer. Luego de un acontecimiento sobresaliente en su vida, se le cambiaría ese nombre por el de SARAH, “princesa”, cuyo significado pasó de ser soberana para alguien en particular, a ser soberana de toda una gran nación.

Se le puede conocer como una mujer solidaria con su esposo, pues cuando Avram recibió la orden de salir de Ur de los caldeos, ella lo acompañó en este gran acto de obediencia.

Saray era estéril. En la antigüedad era muy valioso tener hijos, pues representaban una bendición para el hogar y la garantía de la continuidad de la familia. Podemos apreciarlo en citas como: 

“… y Rajel le dijo a Yaaqov: “Dame hijos, o me muero”.[1]

“Bendito será el fruto de tu vientre…[2]

“Tu esposa será como vid fructífera en tu casa; tus hijos, como plantas de olivo alrededor de tu mesa”[3]

Tener hijos era una demostración de obediencia al Creador en la población de la Tierra: “Elohim los bendijo y les dijo:Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y domínenla”[4]

Algún tiempo después, las Sagradas Escrituras nos relatan que hubo hambruna en la tierra y que Avram y Saray tuvieron que viajar a tierras extranjeras, se fueron a Egipto. En este transcurso se nos describe físicamente a Saray como una mujer hermosa, más bien, hermosísima.  “Cuando Avram entró a Mitsráyim, los mitsritas vieron que la mujer era hermosísima”[5]

Así que sería considerada apta para pertenecer al harém de las esposas del Faraón. Si los cortesanos del Faraón se enteraban que era casada, simplemente matarían a su esposo y problema resuelto. Por este motivo, Avram le pidió que no dijera que eran esposos, sino hermanos, lo cual no era del todo mentiras, ya que más adelante declaró esto en su defensa ante el rey Avimélek, cuando tuvo que viajar a Guerar, en otra salida de emergencia.  “Y además, ella en verdad es mi hermana, hija de mi padre aunque no de mi madre; y se hizo esposa mía”[6]

Varias veces se nota la solidaridad de Saray con su esposo.

Ella era una mujer de fe, vio muchas bendiciones en su vida, incluso cómo el Padre Celestial la protegió de caer en los brazos del error y el pecado, al afligir a ese Faraón con plagas para que ella pudiera estar a salvo. ¡Vaya manifestación portentosa! “Pero Yahwéh afligió al Paroh y a su familia con fuertes plagas por causa de Saray, la esposa de Avram.”[7]

Esta mujer era tan agraciada, que también obtuvo el favor del Faraón al obsequiarle grandes riquezas, la despidió con muchas posesiones y hasta con esclavas y esclavos. “Y en atención a ella le fue bien a Avram; adquirió ovejas, bueyes, asnos, esclavos, esclavas, asnas y camellos.”[8]

Una vez en su hogar, Saray volvió a la realidad de su situación de esterilidad. Se puede notar que era una mujer inquieta e inteligente, pues tuvo la idea de ser madre a través de una de sus esclavas. Hoy en día hay varias maneras de ser madre si se es estéril. Se pueden alquilar vientres, por ejemplo. A mi parecer, es algo parecido a lo que hizo Saray.  “Y Saray le dijo a Avram: “Mira, Yahwéh me ha privado de dar a luz. Únete a mi criada; tal vez yo tenga hijos por medio de ella”. Y Avram le hizo caso al pedido de Saray.”[9]

Ella fue una mujer que se mostró como era, no tenía que esconder su carácter. Expresaba su punto de vista, sus gustos y disgustos. Lo demuestra la manera como se condujo en el trato con su sierva Hagar, cuando se comportó de manera diferente al verse embarazada.[10]

Hagar perdió de vista el respeto que le debía a su ama. Pienso que había un trato entre ellas y que a Hagar se le estaba olvidando que aún debía conservar su estilo de vida.[11] Cuando el lector se encuentra con la forma del trato de Saray hacia su esclava, puede encontrarse sintiendo cierto rechazo hacia ella.[12]  Es valioso como las Sagradas Escrituras narran la vida de los personajes bíblicos, no esconde que se trataron de seres humanos. En ninguna manera los presentan como semidioses, como esos que se pueden leer en relatos de fantasía.

Ya era tiempo de que Saray recuperara su confianza en el Creador, el Todopoderoso. Elohim le hizo una promesa a Avram y para que la tuvieran presente todos los días de sus vidas, le cambió el nombre a Saray; ahora sería llamada Sarah, pues Yahwéh dijo: “Yo la bendeciré; de hecho, te voy a dar un hijo por medio de ella. La bendeciré de modo que dé origen a naciones; gobernantes de pueblos saldrán de ella”.[13] El tiempo se encargó de hacer notar la vejez en la hermosa Sarah, no solamente por la naturaleza de sus arrugas y seguramente las canas que enmarcaban su rostro, sino también porque experimentó la llegada de la menopausia. “Sucedió que Avraham y Sarah estaban viejos, avanzados en edad; Sarah había cesado de tener los períodos de la mujer.”[14]

Cuando Sarah escuchó, que los visitantes de parte de Yahwéh, decían que ella iba a tener un hijo dentro de un año, le causó risa. Ella se dijo: “Ahora que estoy seca, ¿voy a tener disfrute –con mi esposo tan viejo?”[15]

A Sarah se le había olvidado que había sido testigo fiel de tantos milagros en su vida, pero la angustia de ver frustrado su más anhelado deseo de haber sido mamá, la llevó a dudar del poder de Elohim. Por eso, Yahwéh enseguida la hizo entrar en otra realidad, la realidad de que para Él no hay nada imposible. Cuando ella se vio delatada de sus pensamientos de duda, su reacción fue negar que se había reído. Pero nadie puede engañar al Soberano Rey del universo. Y es algo que Avraham y Sarah recordarían el resto de sus vidas, al llamar a su hijo, Yitsjaq (Risa), “Elohim dijo: “Sin embargo, Sarah tu esposa te dará un hijo, y lo llamarás Yitsjaq (Risa)”[16]

Sarah recuperó su fe al verse embarazada en su vejez; fue testigo de que el Shadday, el Poderoso Omnipotente, cumple sus promesas. Ella mantuvo su buen humor hasta el final, “Sarah dijo: “Elohim me ha hecho reír; todo el que lo oiga se reirá conmigo”. Y agregó; “¡Quién le hubiera dicho a Avraham que Sarah amamantaría hijos! Sin embargo, le he dado un hijo en su vejez”.[17] 

Fue una mujer admirable, su fe fue tomada en cuenta para formar parte del muro de honor, el muro de la fe, entre los que fueron nombrados otras grandes personalidades de la Biblia.

“Por la fe la misma Sarah, siendo estéril, recibió el poder de concebir un hijo, aun cuando había pasado de la edad; porque consideró que el que lo había prometido era fiel.”  

Heb.11:11 VIN

[1] Gn.30:1

[2] Dt.28:4

[3] Sal.128:3

[4] Gn.1:28

[5] Gn.12:14

[6] Gn.20:12

[7] Gn.12:17

[8] Gn.12:16

[9] Gn.16:2

[10] Gn.16:5

[11] Gn.16:9

[12] Gn.16:6

[13] Gn.17:16

[14] Gn.18:11

[15] Gn.18:12

[16] Gn.17:19

[17] Gn.21:6-7

Mujeres Ayin
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3 comentarios en «Saray, esposa de Avram.»

  1. La felicito, hermana Francy. Está escribiendo excelentes artículos. Y felicito a todas por la iniciativa de esta sección de damas.
    Yahwéh las bendiga abundantemente.

    Yosef Álvarez

  2. Shalom amigos toda raba ppr estos estudios que envian son de mucho crecimiento en la observancia de TORAH
    Desde Argentina
    Hugo Bottiino

  3. Toda Rabá hermana Francy González por este estudio, dónde ABBA nos muestra a una mujer de fe y con propósito, ejemplo a seguir! Shalom!

Los comentarios están cerrados.

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