Sobre el Santuario

Pregunta:

En hebreos 9:22-26 se entiende que el mesías purificó el santuario celestial con su sangre, entonces ¿los adventistas tienen razón cuando dicen que era necesario purificar el santuario celestial? Ahora, se que la profecía de Daniel de las 2300 tardes y mañanas no es correcta según la interpretación adventista. Pero ¿es correcto que el santuario celestial se contaminó con nuestros pecados? y de ser así, ¿como puede ser ésto? ¿quizá porque allí se se lleva un registro de los mismos? muchas gracias por su atención, shalom

Respuesta:

Es importante entender que en el contexto bíblico la palabra “purificación” no solamente implica limpieza de alguna contaminación sino también dedicación y consagración. Por ejemplo, todos los utensilios empleados en el Santuario terrenal erán “purificados” de esa manera, sin embargo eso no implica la existencia de impureza moral en esos utensilios. La purificación de los utensilios nuevos cuando se reemplazabn los viejos no tenía nada que ver con contaminación y sí con consagración o dedicación. Así también el Santuario celestial fue dedicado o consagrado a la intercesión sacerdotal mesiánica cuando el Mesías entró en él con los meritos de su sangre derramada. No hay manera en que las cosas celestiales se contaminen con los pecados de los humanos; no puede haber contaminación en el Lugar Santísimo celestial donde mora el Omnipotente. Lo que se implica aquí es que desde la entrada del Mesías al Lugar Santísimo del cielo en el año 31 de esta era (y no en el 1844), el Santuario celestial quedó consagrado, dedicado al ministerio sacerdotal intercesor del Mesías en favor de su pueblo, aunque eso se exprese en la Escritura por la palabra “purificación” que, como ya dije, no siempre implica limpieza de algo contaminado sino que también implica santificación o dedicación de un objeto a un uso sagrado.
De todos modos ellos se equivocan al hablar de una purificación del Santuario celestial en el año 1844, porque el Mesías entró al lugar santísimo el mismo año en que subió al cielo, según Hebreos 9:12, y no mil ochocientos y tantos años después. Dice del Mesías que ¨por su propia sangre entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo¨. Y aunque el texto griego diga que ¨entró al lugar santo¨, la Peshita aramea dice ¨al Santuario¨, lo que implica los dos recintos. Los traductores han traducido en Heb. 9:12 ¨al Lugar Santísimo¨, correctamente, porque la relación de todo el capítulo es con el día de la Expiación, que era el día cuando el Sumo Sacerdote entraba al Lugar Santísimo para hacer expiación por el pueblo.

Yosef Álvarez

Anciano fundador de la Asamblea de Yahweh Internacional, Escuela Hebraica y la revista digital Senda Antigua. Traductor y editor principal de la biblia Versión Israelita Nazarena.