Sobre los Cuatro Seres Vivientes

Pregunta:

Respecto a Los cuatro seres vivientes de Ezequiel 1: 5-14, 23 me surgió la siguiente interrogante. Le escuche decir que son seres espirituales femeninos, o mejor dicho, animales espirituales femeninos ¿Cómo se puede saber eso con certeza, o sea, que son animales espirituales femeninos? (La traducción al español sólo dice: “cuatro seres vivientes”). También deseo preguntarle: ¿Hay Algún otro pasaje donde aparezcan animales espirituales femeninos?

Respuesta:

Hermano, las traducciones a veces no sirven más que para confundir. Por un lado, muy pocas cosas en el mundo espiritual se pueden saber con certeza; pero por otro lado hay buenos indicios en las Escrituras Hebreas para entender muchas cosas. La palabra hebrea que identifica a esos seres en Ezekiel es jayot y significa literalmente “animales”. Seres vivientes se diría más apropiadamente en hebreo jayim. Aun en hebreo moderno cuando se habla de animales se les llama jayot; y cuando alguien quiere insultar a otras personas les grita “¡Jayot!”. No tendría ningún sentido traducir ese insulto como “¡Seres vivientes!” De hecho, Las traducciones españolas antiguas, como la Reina-Valera, vertieron correctamente la palabra jayot como “animales”, tanto en Ezekiel como en Revelación. Los traductores modernos fueron los que cambiaron eso para que diga “seres vivientes”; porque no les cabe en la cabeza la idea de que haya animales en el cielo. Sin embargo, podríamos esperar que cualquiera de esos “animales celestiales” sería muchísimo más inteligente que el más inteligente de los seres humanos. Ahora bien, ¿por qué se les llama jayot en femenino y no jayim en masculino? Probablemente porque son los seres que representan el balance universal en el que generalmente todos los seres vivos vienen en dos géneros, masculino y femenino. Es un hecho que prácticamente todo en el universo fue creado en dos polos, o dos dimensiones, o dos géneros. Parece que las jayot representan el lado femenino del universo, que es la parte sensible de la inteligencia, mientras que las vidas masculinas, jayim representan la parte potente de la inteligencia. Estos conceptos no los hallará usted escritos en papiro ni en piedra; pero se pueden percibir en la transmisión de la tradición oral a través de los siglos de cultura hebrea.

Ciertamente hay otro pasaje en el que se muestran seres celestiales femeninos; en Zacarías 5:9-11: “Volví a levantar la mirada y vi a dos mujeres que venían remontándose con el viento, -tenían alas como de cigüeña- y llevaron el canasto entre la tierra y el cielo. Le pregunté al mensajero que hablaba conmigo: ‘¿A dónde llevan el canasto?’ Y contestó: ‘A edificarle un altar en la tierra de Shinar; le erigirán [un pedestal], y la pondrán allí sobre el pedestal’.

Usted dirá que eso es una visión; pero de eso es que se tratan casi todas las revelaciones celestiales, de visiones. Y aquí se presentan dos “mujeres” que son “ángelas”, por decirlo de algún modo. Además, la frase del Mesías de que “los ángeles del cielo no se casan ni se dan en casamiento”, es una frase que se usa en las Escrituras Hebreas como aplicables a varones y hembras; los varones se casan y las hembras se dan en casamiento. Lo cual es  un indicio entre líneas de que hay seres masculinos y seres femeninos aun entre los seres llamados “ángeles”. Y es que prácticamente todos los seres vivos e inteligentes en el universo fueron creados en dos géneros, varón y hembra. Sólo nuestra imaginación limita las acciones divinas con nuestras limitaciones y prejuicios humanos.

Yosef Álvarez

Anciano fundador de la Asamblea de Yahweh Internacional, Escuela Hebraica y la revista digital Senda Antigua. Traductor y editor principal de la biblia Versión Israelita Nazarena.