Textos fuera de contexto.

Por. Silvina Carrizo

Textos fuera de contexto[1].

¿Recuerdan al Chapulín Colorado? Seguro que sí, pues, cuando sus creadores pusieron a andar a este antihéroe latinoamericano, pienso que nunca imaginaron el alcance extraordinario que tendría.

Recuerdo que una de las habilidades del Chapulín era la de decir un refrán popular, pero combinando varios, lo que terminaba resultando un disparate.

Por ejemplo, decía: “cría fama y te sacarán los ojos”; y cuando lo quería arreglar, lo embarraba más: “cría cuervos y échate a dormir” mientras que el corolario era: “bueno, la idea es esa”.

Y la idea es esta: que reflexionemos juntas si no es cierto que, en muchas ocasiones nosotras también hablamos un poco como el Chapulín cuando tomamos un párrafo bíblico y lo empleamos a manera de refrán, fuera de contexto y hasta con personas que quizás sepan poco de qué les estamos hablando.

Claro que muchas veces lo hacemos para consolar, para inyectar un poco esperanza, pero es innegable que cuando sacamos los párrafos del contexto para utilizarlos en situaciones que no corresponden, sucede lo que dice el viejo y conocido refrán: “Un texto fuera de contexto todas las cosas les ayudan a bien. ¡No, así no era! “Y sabemos que a los que aman a Elohim, puede ser un pretexto peligroso.”  Bueno, la idea es esa.

Un texto fuera de contexto puede ser un pretexto peligroso.

Quienes estuvimos en agrupaciones religiosas podemos dar cuenta que muchos pasajes escriturales son utilizados fuera de contexto para conseguir un propósito, ya sea para crear un dogma o utilizarlo para imponer cierto autoritarismo, entre otras cuestiones peligrosas que nos alejan de la verdad y nos encarcelan.

Por otro lado, si alguien que nunca abrió Las Escrituras, lee una postal en Facebook que dice “Todo lo puedo en Aquel que me fortalece”[2], o “Todo lo que pidan en mi nombre, eso haré …”[3]  puede terminar pensando que hablamos de magia.

Y, además, cuando no vean que todo ayuda para bien, que no todo lo pueden, que no todo lo que piden al Padre en el nombre del Mesías es otorgado, todas estas expresiones caerán por tierra ¿Y todo por qué? Porque estas frases no son literales, tampoco son mantras, no son para que uno las repita y se autoconvenza, pues no tuvieron esa intención cuando fueron redactadas ni tampoco lo fueron para emplearlas en cualquier circunstancia.

Me pregunto, además, si cada vez que repetimos estos párrafos a manera de dichos, no vamos en nuestro propio perjuicio al perpetuar en nosotras mismas la comprensión errada de Las Escrituras.

 “Malinterpretar un texto no es solo un problema: es una tragedia. El Creador tiene la intención de que Su Palabra sea entendida…”[4]   

Ciertamente es una tragedia porque nuestro Elohim quiere que su pueblo viva conforme a Su palabra y ¿a qué puerto arribaremos si repetimos textos que malinterpretamos?

El conocimiento envanece[5] es una de las muchas frases citadas fuera de contexto. Sin embargo, vemos al Mesías orar al Padre pidiendo por los suyos: “Santifícalos con la verdad; tu palabra es la verdad.”[6]

Pues entonces, si su palabra es la verdad ¿podrá renovarse mi mente y me entendimiento sin estudiar, sin indagar y escudriñar Su palabra? ¿Cómo podrá serme “útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia…”[7], un texto que no se corresponde al contexto?

El enviado Shaúl hace referencia a que un obrero aprobado es el que traza bien el mensaje de verdad[8]. Pero ¿qué quiere decir “trazar bien”?

Para no tener que exclamar a la manera del Chavo ¡lo dije sin querer queriendo! busqué esta palabra, trazar[9], y me enteré de que en griego es una palabra compuesta por dos términos: el primero significa “perfectamente correcto o recto” y el segundo término, “cortar o dividir”.

Trazar, vendría a ser cortar en forma recta o correcta. Es probable que Shaúl estuviera haciendo referencia al arado que hace surcos rectos en el campo, esto es, hacer de la palabra un surco recto que conduzca a la verdad, exponer correctamente la palabra, a manera del camino que hace una flecha para dar en el blanco.

¡Que nuestro Padre celestial nos encuentre a todas nosotras, esforzándonos en trazar bien Su palabra!  

Shalom.


[1] Contexto: 1. m. Entorno lingüístico del que depende el sentido de una palabra, frase o fragmento determinados. 2. m. Entorno físico o de situación, político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el que se considera un hecho. La práctica de citar fuera de contexto es una falacia lógica y un tipo de falsa atribución mediante la cual un trozo de texto es extraído de un párrafo de forma tal que se distorsiona el significado original del mismo. O algo mal interpretado.

[2] Filipenses 4:13 

[3] Yojanán/Juan 14:13

[4] D.A. Carson; teólogo cristiano, canadiense

[5] 1 corintios 8:1-3

[6] Yojanán/Juan 17:17

[7] 2 Timoteo 3:16

[8] 2 Timoteo 2:15

[9] Ordsotomeo (Strong G3718) de un compuesto de G3717, y la base de G5114 hacer un corte derecho, i.e. (fig.) dividir (exponer) correctamente, (el mensaje divino) Bien.

Mujeres Ayin
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2 comentarios en «Textos fuera de contexto.»

  1. GRACIAS SILVINA, MUY BUENO.
    CONCISO Y CON SESOS, DIRIA MI ABUELITA, QUE NO LE GUSTABAN LOS RODEOS.
    YAHWEH AVINU, TE SIGA DANDO, MAS PARA COMPARTIR, ENSEÑAR Y ENTENDER, EN EL NOMBRE SOBRE TODO nombre YAHOSHUA NUESTRO ADON, SHALOM.

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