UN VERDADERO DESCANSO

Por: Rocío Cantú-Mora

Hace años, cuando mi esposo y yo descubrimos que el día de reposo Escritural era en el séptimo día de la semana, y que Yahwéh Elohim ordenó reposar de nuestras actividades seculares tuve sentimientos encontrados. 

Por un lado, estaba ansiosa por guardar el día que el Padre Eterno estableció desde la creación del Universo, pero por otro no pensé que yo lo lograría, francamente, siendo yo una mujer bastante activa. 

Como ama de casa y aficionada a la costura, los días de “reposo” eran totalmente desconocidos para mí.

Mi primer Shabbat

El primer Shabbat fue todo un desafío.  Mi esposo e hijas parecieron aceptarlo mucho más fácilmente que yo, no obstante, de algún modo logré literalmente reposar ese día,

¡no realicé trabajo físico alguno, ni salí de compras ni recibí clientes! 

En medio de mi extrañeza tuve que admitir una cosa: ¡Qué bien se siente descansar después de una larga semana llena de actividades!

Pero una cosa es dejar de lado la actividad física y otra es realmente descansar mentalmente, o sea, liberarse de todo pensamiento que nos distraiga del Todopoderoso. 

Entonces comprendimos, mi familia y yo, que no se trata de reposar ociosamente, sino de volcarse en tener comunicación fluida con Yahwéh y entonces sí que viene el verdadero reposo.

Pero, ¿se puede tener descanso en el día a día también, en medio de un ambiente ajetreado y lleno de estímulos como el que vivimos en la sociedad hoy?

¿Es posible reposar en medio de la turbulencia?

Y ¿qué sucede cuando atravesamos además por un momento adverso como una enfermedad o una estrechez económica?

Reposo en la tormenta

Ciertamente en nuestras fuerzas humanas es muy difícil encontrar paz en medio de la tormenta, pero el Mesías Yahoshúa nos habló de un yugo que hay que llevar y que ese yugo es fácil. 

¿Cómo sucede eso?  Bueno, sucede que al tomar el yugo del Mesías irremediablemente tenemos que soltar el yugo que nos impone la vida, es decir, que somos capaces de soltar nuestras preocupaciones.

El yugo del Maestro Yahoshúa no es otra cosa que la obediencia a los mandamientos del Padre Celestial Yahwéh. 

Cuando aprendemos las instrucciones que aplican a nuestra vida y nos concentramos en observarlas de la mejor manera, mostramos fe hacia el Eterno Yahwéh, y es ahí cuando le damos a Él el control de nuestras cargas. 

Entonces vemos que el miedo se esfuma porque tenemos certeza de que, independientemente del resultado, al final todo obra para bien.[1]

Recuerda: “Vengan a mí todos los que están agobiados y cargados y yo les haré descansar”. 

(Mateo 11:28) Versión Israelita Nazarena

[1] Rm.8:28

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3 comentarios en “UN VERDADERO DESCANSO”

  1. Felicidades a mi Hna roció por su aportación de su experiencia y con tan bella exhortación.
    Descansemos en Yahwéh siguiendo los pasos de nuestro Mashiaj Yahoshua.
    Bendiciones para su familia!!

  2. Gracias por tu reflexión, querida Rocío. Me llevó a recordar mis primeros shabatot!!
    Así como tu dices: mientras vas por la senda, aprender, ejercitarse en dejar las cargas en nuestro Mashiaj cada día. Eso es algo que.un día, tras una de sus reflexiones, me hizo reparar el moreh Carlos! No lo estaba haciendo realmente! Y poco a poco pude experimentarlo. Bendito sea Yahweh!

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